Frankos Roda
Poeta recién llegado
¡Ves, amada mía, partir la aurora
y al sol naciente de dorados rayos…!
¡Oyes el trino del ave cantora
silbándole a su amor los dulces mayos…!
¡Ves al retoño de la vid que llora
y a los brotes frescos de tiernos tallos…!
¡Oyes gemir al viento cuando implora
bailar tu peplo, descubrir sus fallos...!
Coturnos elegantes encintados
escalan en tus suaves pantorrillas,
cendales en tu pecho aprisionados
descienden desde el talle a las rodillas.
Sonrientes hoy las dichas de los hados,
del barro y maravillas... ¡Sus costillas!
y al sol naciente de dorados rayos…!
¡Oyes el trino del ave cantora
silbándole a su amor los dulces mayos…!
¡Ves al retoño de la vid que llora
y a los brotes frescos de tiernos tallos…!
¡Oyes gemir al viento cuando implora
bailar tu peplo, descubrir sus fallos...!
Coturnos elegantes encintados
escalan en tus suaves pantorrillas,
cendales en tu pecho aprisionados
descienden desde el talle a las rodillas.
Sonrientes hoy las dichas de los hados,
del barro y maravillas... ¡Sus costillas!