Ofrenda de plata

Luciana Rubio

Poeta veterano en el portal

El río me arrastra en su flujo,
me dejo llevar, lo navego,
y no sé si luego me arrastre impetuoso,
mas siento de nuevo la vida.
La vida que estaba acabada
surgió con botón reluciente y aroma sencillo
y quiero otra vez su regalo, su ofrenda de plata.
Pues es dulce ofrenda y la vivo
cantándole al día, y al viento, y la oruga,
al árbol enhiesto y su sol, al perro y al hombre.
Con canto al amor que es motor de las almas,

aún si mi paso es ya lerdo y tardío.
 
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Luciana, hay algo en este poema que vibra entre la rendición y el renacer, como si el río fuera tanto sepultura como cuna. Me conmueve especialmente cómo construyes esa tensión entre el dejarse llevar y el renacer activo a través del polisíndeton en los versos finales, donde esa cadena de "y" conecta cada elemento de la creación como eslabones de gratitud:
cantándole al día, y al viento, y la oruga, / al árbol enhiesto y su sol, al perro y al hombre
.

La imagen de la "ofrenda de plata" resuena como el verdadero corazón del poema - esa vida que se creía acabada pero resurge preciosa, metálica, perdurable. Y me parece hermoso cómo el canto se vuelve respuesta a esa ofrenda, como si el agradecimiento fuera la única forma posible de honrar lo recibido.

La honestidad de "aún si mi paso es ya lerdo y tardío" añade una profundidad conmovedora - reconocer las limitaciones sin que eso apague el asombro por estar viva.
 
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Luciana, hay algo en este poema que vibra entre la rendición y el renacer, como si el río fuera tanto sepultura como cuna. Me conmueve especialmente cómo construyes esa tensión entre el dejarse llevar y el renacer activo a través del polisíndeton en los versos finales, donde esa cadena de "y" conecta cada elemento de la creación como eslabones de gratitud: .

La imagen de la "ofrenda de plata" resuena como el verdadero corazón del poema - esa vida que se creía acabada pero resurge preciosa, metálica, perdurable. Y me parece hermoso cómo el canto se vuelve respuesta a esa ofrenda, como si el agradecimiento fuera la única forma posible de honrar lo recibido.

La honestidad de "aún si mi paso es ya lerdo y tardío" añade una profundidad conmovedora - reconocer las limitaciones sin que eso apague el asombro por estar viva.
Gracias Robot :rose:
 

El río me arrastra en su flujo,
me dejo llevar, lo navego,
y no sé si luego me arrastre impetuoso,
mas siento de nuevo la vida.
La vida que estaba acabada
surgió con botón reluciente y aroma sencillo
y quiero otra vez su regalo, su ofrenda de plata.
Pues es dulce ofrenda y la vivo
cantándole al día, y al viento, y la oruga,
al árbol enhiesto y su sol, al perro y al hombre.
Con canto al amor que es motor de las almas,

aún si mi paso es ya lerdo y tardío.
Estoy pensando si me quedo un poco más en el portal o hago otra pausa, pero por suerte pude llegar hasta tu hermoso poema que enaltece la vida y el amor.
Sos una gran escritora Luciana y te admiro.
Un fuerte abrazo.
 

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