En aquella mirada estaba todo el universo, no faltaba absolutamente nada, comprendí en el mismo instante que bajé las escaleras que había recibido el detalle más preciado de su vida, un gesto inolvidable...
Esta tarde tiene un sabor dulce, la taza tiene ahora un sentido, una hora después seguía en mi mente aquellos ojos; profundo mar desatado.
Esta tarde tiene un sabor dulce, la taza tiene ahora un sentido, una hora después seguía en mi mente aquellos ojos; profundo mar desatado.