Norainu
Poeta fiel al portal
Once brazas y media.
Salió del agua.
Once brazas y media - soltó tosiendo.
Le brotaba sangre de las orejas,
de la nariz, de los ojos.
Su extraña palidez asustaba hasta las gaviotas.
Vinieron temblores, espasmos,
luego se quedó quieto, tieso.
Echaron al agua el cadáver.
- Según la costumbre -dije- se hundirá en la fosa más profunda.
Levanté la mano, señal para que levaran el ancla.
Solo el aire y agua de lluvia.
Tentáculos.
Buscábamos tu isla.
A miles de kilómetros de esas playas.
Nunca llegamos.
Salió del agua.
Once brazas y media - soltó tosiendo.
Le brotaba sangre de las orejas,
de la nariz, de los ojos.
Su extraña palidez asustaba hasta las gaviotas.
Vinieron temblores, espasmos,
luego se quedó quieto, tieso.
Echaron al agua el cadáver.
- Según la costumbre -dije- se hundirá en la fosa más profunda.
Levanté la mano, señal para que levaran el ancla.
Solo el aire y agua de lluvia.
Tentáculos.
Buscábamos tu isla.
A miles de kilómetros de esas playas.
Nunca llegamos.
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