Giovanni Pietri
Director Grafismo e Ilustración Eco y Latido
Ouróboros
Volteas la rueda constante, Ouróboros
no importa si desgañitas
la mañana, la tarde, la noche,
el ciclo sin final.
Enajenado en el sentimiento, estacado,
sabes donde vive, sabes que puedes
llamar, tocar a su puerta…
sabes que nunca contestará.
El zaguán permanece cerrado,
en tu corazón las esperanzas
como flores de cementerio
a la intemperie
se han marchitado.
Aunque la rueda jamás se detenga,
aunque el ciclo eterno
te lleve de la vida a la muerte
y al revés, sin tregua,
sin principio ni final,
nada volverá a ser igual,
Ouróboros.
Volteas la rueda constante, Ouróboros
no importa si desgañitas
la mañana, la tarde, la noche,
el ciclo sin final.
Enajenado en el sentimiento, estacado,
sabes donde vive, sabes que puedes
llamar, tocar a su puerta…
sabes que nunca contestará.
El zaguán permanece cerrado,
en tu corazón las esperanzas
como flores de cementerio
a la intemperie
se han marchitado.
Aunque la rueda jamás se detenga,
aunque el ciclo eterno
te lleve de la vida a la muerte
y al revés, sin tregua,
sin principio ni final,
nada volverá a ser igual,
Ouróboros.
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