tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entonces sus ojos se hundirán en la niebla y su rostro sufrirá el requebrajo emulador, aun cristalizado.
Nada impedirá que sus brazos reboten contra el suelo, nada impedirá que su estómago explote.
No sentirá dolor, solo el dolor de ver su cuerpo pudrirse, en escasos segundos.
Con solo esta imagen que imagine mirándose al espejo, estaría bien para empezar.
Podré destrozarlo con la pluma y mi mente en blanco, llenaría con su color rojo cárneo, mi hoja vacía. Luego de este viaje horrido escenificado, pábulo y sustento de mi desidia.
Entonces allí sabré que todo, todo habrá terminado.
Nada impedirá que sus brazos reboten contra el suelo, nada impedirá que su estómago explote.
No sentirá dolor, solo el dolor de ver su cuerpo pudrirse, en escasos segundos.
Con solo esta imagen que imagine mirándose al espejo, estaría bien para empezar.
Podré destrozarlo con la pluma y mi mente en blanco, llenaría con su color rojo cárneo, mi hoja vacía. Luego de este viaje horrido escenificado, pábulo y sustento de mi desidia.
Entonces allí sabré que todo, todo habrá terminado.