Entro y salgo, las veces, no recuerdo,
con pena, culpa, y a veces hasta rabia.
Por ti, por mí, por ellos. Siempre pierdo
del árbol de paciencia alguna savia.
Es triste que nos guíe un desacuerdo.
Que cale el mal empleo de la labia.
Un vicio cuando crece se hace lerdo.
Y la verdad es lenta pero sabia.
Propaga mientras puede su veneno
con un insano caldo de cultivo.
que defiende con todo su relleno.
El temor es un rasgo primitivo
y el odio nunca engendra nada bueno
Un silencio merece por recibo.