Raúl Castillo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para seguirte amando
No hay solaz en las tardes que te espero,
no hay suficientes horas en el día,
para seguirte amando, amada mía,
para quererte como yo te quiero.
Me siguen la ansiedad y el desespero
por sendas del amor y la agonía,
y muero en los minutos que sentía:
vibrabas, en mi ser, de cuerpo entero.
¡Llévame!, con el céfiro que esconde
entre crestas del mar y en tu lamento.
¡Llévame!, con la noche que siguiera
al susurro del tiempo, que responde
con segundos de apuro y cruel tormento;
al sueño, ¡donde amarte más pudiera!
No hay solaz en las tardes que te espero,
no hay suficientes horas en el día,
para seguirte amando, amada mía,
para quererte como yo te quiero.
Me siguen la ansiedad y el desespero
por sendas del amor y la agonía,
y muero en los minutos que sentía:
vibrabas, en mi ser, de cuerpo entero.
¡Llévame!, con el céfiro que esconde
entre crestas del mar y en tu lamento.
¡Llévame!, con la noche que siguiera
al susurro del tiempo, que responde
con segundos de apuro y cruel tormento;
al sueño, ¡donde amarte más pudiera!
Última edición:
::
::...mejor dicho: me quede sin habla y sin letras pa' escribirte...
::