Estar entre esa dualidad de lo pasado para dejar el emblema de la mirada
en el esperma del más hermoso reloj de agua y allí ver las abreviaturas coaguladas de los besos.
PARECE QUE FUE AYER (clepsidra)
Camino el ciclo sonámbulo de los esmaltes,
orillas de ataúdes abatidos y llenos de sarro,
sufrimiento de boca quemada por tu océano
mientras las puertas aun se dibujan ausentes.
Una oscuridad eterna se viste de mar azulado
parece otro tiempo de sabor agrio y salado,
de brisas que esconden las penas de la pasión
para que la memoria se canse de lluvias rotas.
Parece que fue ayer,
desvestidos de fuego calado
para salpicarnos en el interior.
Parece que fue ayer,
profanación de secretos
en los ríos activos del deseo.
Un contenido remoto flota entre los cristales,
luceros de una piel de hilos de tierra fértil
para tener la residencia de los ecos del miedo
cuando respiro contaminado tu aire luciérnago.
Vuelvo la quilla de mi alma al vaivén de la marea,
me habla el agua y llena mis velas de un miedo
que, en felicidad, es recuerdo para el pensamiento
de las horas más acariciadas por la melancolía.
Parece que se fue el ayer,
moldeado en el delirio
del gorgojeo de la nostalgia.
Parece que se fue el ayer,
cuerpo y alma perdidas
en la memoria que muere de fuego.
Quiero descubrir la incertidumbres y las sombras,
parpadear sobre ellas y verter el silencio sordo
entre los adjuntos de mis pensamientos asfixiados
por el juego de las clepsidras que dañan la sangre.
Vale la pena este tragaluz de asesinadas persianas
que parpadean en mi habitación y se extinguen
mientras tocan las manos de todos los momentos
en que la existencia se emborracha de sutilezas.
La boca del aire explotando en nosotros,
estamos calados hasta los interiores
por abreviaturas coaguladas de besos.
* * * * * * *
luzyabsenta
NOTA: clepsidra. Reloj de agua egipcio.
en el esperma del más hermoso reloj de agua y allí ver las abreviaturas coaguladas de los besos.
PARECE QUE FUE AYER (clepsidra)
Camino el ciclo sonámbulo de los esmaltes,
orillas de ataúdes abatidos y llenos de sarro,
sufrimiento de boca quemada por tu océano
mientras las puertas aun se dibujan ausentes.
Una oscuridad eterna se viste de mar azulado
parece otro tiempo de sabor agrio y salado,
de brisas que esconden las penas de la pasión
para que la memoria se canse de lluvias rotas.
Parece que fue ayer,
desvestidos de fuego calado
para salpicarnos en el interior.
Parece que fue ayer,
profanación de secretos
en los ríos activos del deseo.
Un contenido remoto flota entre los cristales,
luceros de una piel de hilos de tierra fértil
para tener la residencia de los ecos del miedo
cuando respiro contaminado tu aire luciérnago.
Vuelvo la quilla de mi alma al vaivén de la marea,
me habla el agua y llena mis velas de un miedo
que, en felicidad, es recuerdo para el pensamiento
de las horas más acariciadas por la melancolía.
Parece que se fue el ayer,
moldeado en el delirio
del gorgojeo de la nostalgia.
Parece que se fue el ayer,
cuerpo y alma perdidas
en la memoria que muere de fuego.
Quiero descubrir la incertidumbres y las sombras,
parpadear sobre ellas y verter el silencio sordo
entre los adjuntos de mis pensamientos asfixiados
por el juego de las clepsidras que dañan la sangre.
Vale la pena este tragaluz de asesinadas persianas
que parpadean en mi habitación y se extinguen
mientras tocan las manos de todos los momentos
en que la existencia se emborracha de sutilezas.
La boca del aire explotando en nosotros,
estamos calados hasta los interiores
por abreviaturas coaguladas de besos.
* * * * * * *
luzyabsenta
NOTA: clepsidra. Reloj de agua egipcio.
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