Pasión casual ( intento fallido de sonatina)

LUVIAM

Poeta veterano en el portal
ac221d4c74432bd35cf161c0586e1810.jpeg


Al borde de la playa impaciente esperaba,
transcurrían las horas pero él no llegaba .
Un pensamiento súbito de pronto me irrumpió:
¿Será que ha relegado de su amante promesa,
y asi, tan de repente mi amor no le interesa?
¿Será que de este encuentro, ingrato se olvidó?

Estaba tan absorta que caminaba a solas
sin advertir siquiera la fuerza de las olas.
Nuboso prometía el cielo un aguacero,
yo luchando indefensa contra el mar inclemente
y como esos milagros que pasan de repente
vi una barca ante mi ; y en ella un caballero.

Y sin saber quién era, ni su fin, ni su nombre,
me afiancé sin pensar al sostén de aquel hombre.
El me subió a su barca , se quitó su camisa
y cubriendo mi espalda, serenando el temor,
me dijo ; - no me temas , que la mar es peor-
y en un gesto sensual, me mostró una sonrisa .

Advirtió que mi boca figuraba sedienta
y me condujo al vino sin que me diera cuenta .
Ya quedó sobre el suelo la botella vacía
yo me hallaba embriagada y él tan cerca de mi...
que el sabor de su pecho en mis labios sentí
al tiempo que bailamos la suave melodía.

Pero el deseo es fuerte, aún más que la cordura,
y se avivó el deseo al rozar mi cintura.
Sin pensarlo dos veces acepté su propuesta
de devolverle pronto lo que me había prestado,
y me miró desnuda con el cuerpo mojado
al tirar su camisa en obscena respuesta .

Su vigor me inundaba, mientras lo fui besando
salvaje, cual jinete que estuviera domando.
Y en ese cabalgar que me volvía loca,
de ese encuentro casual, impensado, inaudito,
se escapó de mi boca un erótico grito,
un explosivo grito que se calló en sa boca .
 

Archivos adjuntos

  • ac221d4c74432bd35cf161c0586e1810.jpeg
    ac221d4c74432bd35cf161c0586e1810.jpeg
    209,8 KB · Visitas: 284
Última edición:
Ver el archivos adjunto 46717

Al borde de la playa impaciente esperaba,
transcurrían las horas pero él no llegaba .
Un pensamiento súbito de pronto me irrumpió:
¿Será que ha relegado de su amante promesa,
y asi, tan de repente mi amor no le interesa?
¿Será que de este encuentro, ingrato se olvidó?

Estaba tan absorta que caminaba a solas
sin advertir siquiera la fuerza de las olas.
Nuboso prometía el cielo un aguacero,
yo luchando indefensa contra el mar inclemente
y como esos milagros que pasan de repente
una barca ante mi ; y en ella un caballero.

Y sin saber quién era, ni su fin, ni su nombre,
me afiancé sin pensar al sostén de aquel hombre.
El me subió a su barca , se quitó su camisa
y cubriendo mi espalda, serenando el temor,
me dijo ; - no me temas , que la mar es peor-
y en un gesto sensual, me mostró una sonrisa .

Advirtió que mi boca figuraba sedienta
y me condujo al vino sin que me diera cuenta .
Ya quedó sobre el suelo la botella vacía
yo me hallaba embriagada y él tan cerca de mi...
que el sabor de su pecho en mis labios sentí
al tiempo que bailamos la suave melodía.

Pero el deseo es fuerte, aún más que la cordura,
y se avivó el deseo al rozar mi cintura.
Sin pensarlo dos veces acepté su propuesta
de devolverle pronto lo que me había prestado,
y me miró desnuda con el cuerpo mojado
al tirar su camisa en obscena respuesta .

Su vigor me inundaba, mientras lo fui besando
salvaje, cual jinete que estuviera domando.
Y en ese cabalgar que me volvía loca,
de ese encuentro casual, impensado, infinito,
se escapó de mi boca un erótico grito,
un explosivo grito que se calló en sa boca .

Una preciosidad ¡¡ ME ENCANTÓ))) Te dejo mil besos.
 
Es sorprendente cómo puede la mente humana fabricar un entorno geográfico o panorama, o ecosistema.
Por eso, la Madre Naturaleza es Poesía.
¡ Bravo !
Respecto al breve encuentro con el héroe que nos describes, parece un hito histórico.
Como la unión entre Castilla y Aragón, merced al matrimonio entre Ysabel y Fernando.


Las reacciones químicas no tienen vuelta atrás.
Por ello, en el plano físico de existencia, hay una ley de la Entropía.
Según la cuál, todo tiende a desmoronarse. A envejecer...
Agrietándose y perdiendo la compostura.


Sin embargo, la evolución espiritual enmienda muchas fallas.
Y este poema rezuma dicha o Felicidad, o ilusión, por ese encuentro con el éter del firmamento.
Con el vacío cósmico.
O si no, al menos parece un texto sagrado.
 
Última edición:
Ver el archivos adjunto 46717

Al borde de la playa impaciente esperaba,
transcurrían las horas pero él no llegaba .
Un pensamiento súbito de pronto me irrumpió:
¿Será que ha relegado de su amante promesa,
y asi, tan de repente mi amor no le interesa?
¿Será que de este encuentro, ingrato se olvidó?

Estaba tan absorta que caminaba a solas
sin advertir siquiera la fuerza de las olas.
Nuboso prometía el cielo un aguacero,
yo luchando indefensa contra el mar inclemente
y como esos milagros que pasan de repente
vi una barca ante mi ; y en ella un caballero.

Y sin saber quién era, ni su fin, ni su nombre,
me afiancé sin pensar al sostén de aquel hombre.
El me subió a su barca , se quitó su camisa
y cubriendo mi espalda, serenando el temor,
me dijo ; - no me temas , que la mar es peor-
y en un gesto sensual, me mostró una sonrisa .

Advirtió que mi boca figuraba sedienta
y me condujo al vino sin que me diera cuenta .
Ya quedó sobre el suelo la botella vacía
yo me hallaba embriagada y él tan cerca de mi...
que el sabor de su pecho en mis labios sentí
al tiempo que bailamos la suave melodía.

Pero el deseo es fuerte, aún más que la cordura,
y se avivó el deseo al rozar mi cintura.
Sin pensarlo dos veces acepté su propuesta
de devolverle pronto lo que me había prestado,
y me miró desnuda con el cuerpo mojado
al tirar su camisa en obscena respuesta .

Su vigor me inundaba, mientras lo fui besando
salvaje, cual jinete que estuviera domando.
Y en ese cabalgar que me volvía loca,
de ese encuentro casual, impensado, inaudito,
se escapó de mi boca un erótico grito,
un explosivo grito que se calló en sa boca .


Fallaría la sonatina pero la musa no LUVIAN, la historia poética esta divina, fluida, cautiva a todo lo largo, ancho y profundo del mar.
Gusto pasar a leerte, mi saludo para ti.
 
Ver el archivos adjunto 46717

Al borde de la playa impaciente esperaba,
transcurrían las horas pero él no llegaba .
Un pensamiento súbito de pronto me irrumpió:
¿Será que ha relegado de su amante promesa,
y asi, tan de repente mi amor no le interesa?
¿Será que de este encuentro, ingrato se olvidó?

Estaba tan absorta que caminaba a solas
sin advertir siquiera la fuerza de las olas.
Nuboso prometía el cielo un aguacero,
yo luchando indefensa contra el mar inclemente
y como esos milagros que pasan de repente
vi una barca ante mi ; y en ella un caballero.

Y sin saber quién era, ni su fin, ni su nombre,
me afiancé sin pensar al sostén de aquel hombre.
El me subió a su barca , se quitó su camisa
y cubriendo mi espalda, serenando el temor,
me dijo ; - no me temas , que la mar es peor-
y en un gesto sensual, me mostró una sonrisa .

Advirtió que mi boca figuraba sedienta
y me condujo al vino sin que me diera cuenta .
Ya quedó sobre el suelo la botella vacía
yo me hallaba embriagada y él tan cerca de mi...
que el sabor de su pecho en mis labios sentí
al tiempo que bailamos la suave melodía.

Pero el deseo es fuerte, aún más que la cordura,
y se avivó el deseo al rozar mi cintura.
Sin pensarlo dos veces acepté su propuesta
de devolverle pronto lo que me había prestado,
y me miró desnuda con el cuerpo mojado
al tirar su camisa en obscena respuesta .

Su vigor me inundaba, mientras lo fui besando
salvaje, cual jinete que estuviera domando.
Y en ese cabalgar que me volvía loca,
de ese encuentro casual, impensado, inaudito,
se escapó de mi boca un erótico grito,
un explosivo grito que se calló en sa boca .
Lo imagino como un sueño de una noche de verano, un sensual y bello sueño en el que la belleza y el deseo se dan la mano de una manera inevitable y placentera. Me ha gustado mucho amiga Luviam. Abrazote de colores vuela y vuela. Paco.
 
Ver el archivos adjunto 46717

Al borde de la playa impaciente esperaba,
transcurrían las horas pero él no llegaba .
Un pensamiento súbito de pronto me irrumpió:
¿Será que ha relegado de su amante promesa,
y asi, tan de repente mi amor no le interesa?
¿Será que de este encuentro, ingrato se olvidó?

Estaba tan absorta que caminaba a solas
sin advertir siquiera la fuerza de las olas.
Nuboso prometía el cielo un aguacero,
yo luchando indefensa contra el mar inclemente
y como esos milagros que pasan de repente
vi una barca ante mi ; y en ella un caballero.

Y sin saber quién era, ni su fin, ni su nombre,
me afiancé sin pensar al sostén de aquel hombre.
El me subió a su barca , se quitó su camisa
y cubriendo mi espalda, serenando el temor,
me dijo ; - no me temas , que la mar es peor-
y en un gesto sensual, me mostró una sonrisa .

Advirtió que mi boca figuraba sedienta
y me condujo al vino sin que me diera cuenta .
Ya quedó sobre el suelo la botella vacía
yo me hallaba embriagada y él tan cerca de mi...
que el sabor de su pecho en mis labios sentí
al tiempo que bailamos la suave melodía.

Pero el deseo es fuerte, aún más que la cordura,
y se avivó el deseo al rozar mi cintura.
Sin pensarlo dos veces acepté su propuesta
de devolverle pronto lo que me había prestado,
y me miró desnuda con el cuerpo mojado
al tirar su camisa en obscena respuesta .

Su vigor me inundaba, mientras lo fui besando
salvaje, cual jinete que estuviera domando.
Y en ese cabalgar que me volvía loca,
de ese encuentro casual, impensado, inaudito,
se escapó de mi boca un erótico grito,
un explosivo grito que se calló en sa boca .


Excelente poema en sextetos nos ofreces, amiga Luviam, en una apasionante historia a la que le das visos de realidad.

Fogosa_zps07392db1.gif
 
Es sorprendente cómo puede la mente humana fabricar un entorno geográfico o panorama, o ecosistema.
Por eso, la Madre Naturaleza es Poesía.
¡ Bravo !
Respecto al breve encuentro con el héroe que nos describes, parece un hito histórico.
Como la unión entre Castilla y Aragón, merced al matrimonio entre Ysabel y Fernando.


Las reacciones químicas no tienen vuelta atrás.
Por ello, en el plano físico de existencia, hay una ley de la Entropía.
Según la cuál, todo tiende a desmoronarse. A envejecer...
Agrietándose y perdiendo la compostura.


Sin embargo, la evolución espiritual enmienda muchas fallas.
Y este poema rezuma dicha o Felicidad, o ilusión, por ese encuentro con el éter del firmamento.
Con el vacío cósmico.
O si no, al menos parece un texto sagrado.
Muchas gracias amigo. Lindo comentario. Me encantó.
Abrazos grandes
 
Ver el archivos adjunto 46717

Al borde de la playa impaciente esperaba,
transcurrían las horas pero él no llegaba .
Un pensamiento súbito de pronto me irrumpió:
¿Será que ha relegado de su amante promesa,
y asi, tan de repente mi amor no le interesa?
¿Será que de este encuentro, ingrato se olvidó?

Estaba tan absorta que caminaba a solas
sin advertir siquiera la fuerza de las olas.
Nuboso prometía el cielo un aguacero,
yo luchando indefensa contra el mar inclemente
y como esos milagros que pasan de repente
vi una barca ante mi ; y en ella un caballero.

Y sin saber quién era, ni su fin, ni su nombre,
me afiancé sin pensar al sostén de aquel hombre.
El me subió a su barca , se quitó su camisa
y cubriendo mi espalda, serenando el temor,
me dijo ; - no me temas , que la mar es peor-
y en un gesto sensual, me mostró una sonrisa .

Advirtió que mi boca figuraba sedienta
y me condujo al vino sin que me diera cuenta .
Ya quedó sobre el suelo la botella vacía
yo me hallaba embriagada y él tan cerca de mi...
que el sabor de su pecho en mis labios sentí
al tiempo que bailamos la suave melodía.

Pero el deseo es fuerte, aún más que la cordura,
y se avivó el deseo al rozar mi cintura.
Sin pensarlo dos veces acepté su propuesta
de devolverle pronto lo que me había prestado,
y me miró desnuda con el cuerpo mojado
al tirar su camisa en obscena respuesta .

Su vigor me inundaba, mientras lo fui besando
salvaje, cual jinete que estuviera domando.
Y en ese cabalgar que me volvía loca,
de ese encuentro casual, impensado, inaudito,
se escapó de mi boca un erótico grito,
un explosivo grito que se calló en sa boca .
Uffffffffffffffffffffffffffffff, niña, lo de fallida sonatina, o no fallida, lo ignoro, lo que sí sé es que el poema no ha fallado, jajaja, que es magistral, tremendo, insurgente, rebelde, ardiente, imponente, sugestivo, y sugerente, ufffffffffffffffff, vamos, que ya me voy a la ducha, y me pongo bajo el agua fría, jajajajajajaja.....espera que vuelva, ya calmado, jajajajaja.
Ya me duché, jajaja, y aquí sigo. Bien, poemazo en alejandrinos, con un desarrollo impecable, buena presentación, excelente nudo, y magnífico cierre, sí, un cierre de antología.
Te felicito, eres una poetisa como la copa de un pino, capaz de escribir en cualquier registro, tanto de estructura como de contenido.
Y el contenido de este poema es eróticamente divino, y nada vulgar, al contrario, es elegante, es fino, es maravilloso en todos los sentidos.
¡¡Dioses!!, creo que he de volver a la ducha fría, jajajajajajajajajajajajajajaja.
La imagen que has elegido es soberbia, fantástica, luminosa, herrrrrrrrmosa, y no puedo mirarla más de 5 segundos, porque si uno la lectura a esa visión me he de meter en la bañera llena de hielo, jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja.
Besos, dulce y tierna paloma, besos en alas de los vientos.
 
Uffffffffffffffffffffffffffffff, niña, lo de fallida sonatina, o no fallida, lo ignoro, lo que sí sé es que el poema no ha fallado, jajaja, que es magistral, tremendo, insurgente, rebelde, ardiente, imponente, sugestivo, y sugerente, ufffffffffffffffff, vamos, que ya me voy a la ducha, y me pongo bajo el agua fría, jajajajajajaja.....espera que vuelva, ya calmado, jajajajaja.
Ya me duché, jajaja, y aquí sigo. Bien, poemazo en alejandrinos, con un desarrollo impecable, buena presentación, excelente nudo, y magnífico cierre, sí, un cierre de antología.
Te felicito, eres una poetisa como la copa de un pino, capaz de escribir en cualquier registro, tanto de estructura como de contenido.
Y el contenido de este poema es eróticamente divino, y nada vulgar, al contrario, es elegante, es fino, es maravilloso en todos los sentidos.
¡¡Dioses!!, creo que he de volver a la ducha fría, jajajajajajajajajajajajajajaja.
La imagen que has elegido es soberbia, fantástica, luminosa, herrrrrrrrmosa, y no puedo mirarla más de 5 segundos, porque si uno la lectura a esa visión me he de meter en la bañera llena de hielo, jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja.
Besos, dulce y tierna paloma, besos en alas de los vientos.
Cuidado no te de una pulmonía por favor que no me lo voy a perdonar...
Jajaja
Gracias ( en serio) tus comentarios sobrevaloran mi intento .
Mil gracias!,
 
Cuidado no te de una pulmonía por favor que no me lo voy a perdonar...
Jajaja
Gracias ( en serio) tus comentarios sobrevaloran mi intento .
Mil gracias!,
Jajajajajajajaja, pues cogí la pulmonía, jajaja, y estoy malito y guardando cama, con analgésicos, jajajajaja.
Anda, ya que eres la causante...¿quieres ser mi enfermera?, jajajaja, y ¿cuidarme hasta que sane?, jajajajaja, seguro que tus remedios hacen más efecto que los analgésicos, jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja.
Y (en serio) mi comentario no sobrevalora tu intento, sino que hace justicia a tu soberbio poema.
Besos, dulce paloma y ""anhelada enfermera" (jajajajajaja), besos en alas de los vientos.
 
Ver el archivos adjunto 46717

Al borde de la playa impaciente esperaba,
transcurrían las horas pero él no llegaba .
Un pensamiento súbito de pronto me irrumpió:
¿Será que ha relegado de su amante promesa,
y asi, tan de repente mi amor no le interesa?
¿Será que de este encuentro, ingrato se olvidó?

Estaba tan absorta que caminaba a solas
sin advertir siquiera la fuerza de las olas.
Nuboso prometía el cielo un aguacero,
yo luchando indefensa contra el mar inclemente
y como esos milagros que pasan de repente
vi una barca ante mi ; y en ella un caballero.

Y sin saber quién era, ni su fin, ni su nombre,
me afiancé sin pensar al sostén de aquel hombre.
El me subió a su barca , se quitó su camisa
y cubriendo mi espalda, serenando el temor,
me dijo ; - no me temas , que la mar es peor-
y en un gesto sensual, me mostró una sonrisa .

Advirtió que mi boca figuraba sedienta
y me condujo al vino sin que me diera cuenta .
Ya quedó sobre el suelo la botella vacía
yo me hallaba embriagada y él tan cerca de mi...
que el sabor de su pecho en mis labios sentí
al tiempo que bailamos la suave melodía.

Pero el deseo es fuerte, aún más que la cordura,
y se avivó el deseo al rozar mi cintura.
Sin pensarlo dos veces acepté su propuesta
de devolverle pronto lo que me había prestado,
y me miró desnuda con el cuerpo mojado
al tirar su camisa en obscena respuesta .

Su vigor me inundaba, mientras lo fui besando
salvaje, cual jinete que estuviera domando.
Y en ese cabalgar que me volvía loca,
de ese encuentro casual, impensado, inaudito,
se escapó de mi boca un erótico grito,
un explosivo grito que se calló en sa boca .


Pero qué maravilla Luviam de versos...una historia con sutil sensualidad muy bien llevada como a mi me gusta.
Felicidades preciada amiga. ¿Un intento fallido...? Brindo por ello si todos son de buenos como este.
Saludos cordiales Luviam!!!!
 
Ver el archivos adjunto 46717

Al borde de la playa impaciente esperaba,
transcurrían las horas pero él no llegaba .
Un pensamiento súbito de pronto me irrumpió:
¿Será que ha relegado de su amante promesa,
y asi, tan de repente mi amor no le interesa?
¿Será que de este encuentro, ingrato se olvidó?

Estaba tan absorta que caminaba a solas
sin advertir siquiera la fuerza de las olas.
Nuboso prometía el cielo un aguacero,
yo luchando indefensa contra el mar inclemente
y como esos milagros que pasan de repente
vi una barca ante mi ; y en ella un caballero.

Y sin saber quién era, ni su fin, ni su nombre,
me afiancé sin pensar al sostén de aquel hombre.
El me subió a su barca , se quitó su camisa
y cubriendo mi espalda, serenando el temor,
me dijo ; - no me temas , que la mar es peor-
y en un gesto sensual, me mostró una sonrisa .

Advirtió que mi boca figuraba sedienta
y me condujo al vino sin que me diera cuenta .
Ya quedó sobre el suelo la botella vacía
yo me hallaba embriagada y él tan cerca de mi...
que el sabor de su pecho en mis labios sentí
al tiempo que bailamos la suave melodía.

Pero el deseo es fuerte, aún más que la cordura,
y se avivó el deseo al rozar mi cintura.
Sin pensarlo dos veces acepté su propuesta
de devolverle pronto lo que me había prestado,
y me miró desnuda con el cuerpo mojado
al tirar su camisa en obscena respuesta .

Su vigor me inundaba, mientras lo fui besando
salvaje, cual jinete que estuviera domando.
Y en ese cabalgar que me volvía loca,
de ese encuentro casual, impensado, inaudito,
se escapó de mi boca un erótico grito,
un explosivo grito que se calló en sa boca .
Toda una aventura, llena de pasión. Pasión que se trasmite a tus versos que van afianzándose, cogiendo fuerza según avanza el poema. Es una obra muy hermosa. Y es un placer haber podido estar en ella. Mis saludos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba