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Pereira Santaly mi vida

HERNANC

Poeta recién llegado
Pereira Santely 2025

¿Quién sorbiera, mujer, tu ardiente esencia,

como el néctar divino de la aurora?

¿Quién tomara tu fuerza en la tormenta,

y captara tu dulzura que la ira ignora?


He visto en tu mirar la llama fiera,

y en tu regazo el bálsamo sagrado;

me dormí como infante en tu ribera

y en tu planeta desperté hechizado.


Dios me dio tu risa como plegaria,

tu voz es mi salmo, tu piel mi credo;

yo en ti confío, mujer necesaria,

mi fe en tu ternura disipa el miedo.


Catorce veranos padecí mi desventura,

cinco largos años me costó pretenderte,

cuarenta y siete anclado en tu ternura,

he vencido a la cruel y temida muerte.


¡Oh madre, oh esposa, oh amante soberana!

Tus hijas, tus nietas, tu hijo y este loco,

alaban la epopeya cotidiana

que con tus manos bordas poco a poco.


Hoy tu aniversario es cifra sin sentido:

es siglo, es eternidad, es canto eterno,

mi suegra Consuelo me ha bendecido,

con la doncella a quien juré amor eterno.


Eres mi mujer, mi guía, mi suerte

mi fuerza cuando no tengo nada,

mi ternura cuando todo se acaba

No sé qué hice para merecerte.


Y aunque el tiempo su guadaña nos recorte,

permanece mi ser en tu cuidado:

en cada sístole grabo tu nombre,

y en cada diástole clamo: “¡Te amo!”.


Hernanc. 5 de septiembre 2025
 
Sobresaliente felicitación cumpleañera dedicas a la mujer que ha sido tu fiel compañera durante tantos años con una muestra de amor interminable.

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Pereira Santely 2025

¿Quién sorbiera, mujer, tu ardiente esencia,

como el néctar divino de la aurora?

¿Quién tomara tu fuerza en la tormenta,

y captara tu dulzura que la ira ignora?


He visto en tu mirar la llama fiera,

y en tu regazo el bálsamo sagrado;

me dormí como infante en tu ribera

y en tu planeta desperté hechizado.


Dios me dio tu risa como plegaria,

tu voz es mi salmo, tu piel mi credo;

yo en ti confío, mujer necesaria,

mi fe en tu ternura disipa el miedo.


Catorce veranos padecí mi desventura,

cinco largos años me costó pretenderte,

cuarenta y siete anclado en tu ternura,

he vencido a la cruel y temida muerte.


¡Oh madre, oh esposa, oh amante soberana!

Tus hijas, tus nietas, tu hijo y este loco,

alaban la epopeya cotidiana

que con tus manos bordas poco a poco.


Hoy tu aniversario es cifra sin sentido:

es siglo, es eternidad, es canto eterno,

mi suegra Consuelo me ha bendecido,

con la doncella a quien juré amor eterno.


Eres mi mujer, mi guía, mi suerte

mi fuerza cuando no tengo nada,

mi ternura cuando todo se acaba

No sé qué hice para merecerte.


Y aunque el tiempo su guadaña nos recorte,

permanece mi ser en tu cuidado:

en cada sístole grabo tu nombre,

y en cada diástole clamo: “¡Te amo!”.


Hernanc. 5 de septiembre 2025
Me gusta esa devoción inquebrantable y la veneración por la feminidad.
Es como debe ser, llevar a la figura femenina a un estatus casi divino.

Saludos
 
Pereira Santely 2025

¿Quién sorbiera, mujer, tu ardiente esencia,

como el néctar divino de la aurora?

¿Quién tomara tu fuerza en la tormenta,

y captara tu dulzura que la ira ignora?


He visto en tu mirar la llama fiera,

y en tu regazo el bálsamo sagrado;

me dormí como infante en tu ribera

y en tu planeta desperté hechizado.


Dios me dio tu risa como plegaria,

tu voz es mi salmo, tu piel mi credo;

yo en ti confío, mujer necesaria,

mi fe en tu ternura disipa el miedo.


Catorce veranos padecí mi desventura,

cinco largos años me costó pretenderte,

cuarenta y siete anclado en tu ternura,

he vencido a la cruel y temida muerte.


¡Oh madre, oh esposa, oh amante soberana!

Tus hijas, tus nietas, tu hijo y este loco,

alaban la epopeya cotidiana

que con tus manos bordas poco a poco.


Hoy tu aniversario es cifra sin sentido:

es siglo, es eternidad, es canto eterno,

mi suegra Consuelo me ha bendecido,

con la doncella a quien juré amor eterno.


Eres mi mujer, mi guía, mi suerte

mi fuerza cuando no tengo nada,

mi ternura cuando todo se acaba

No sé qué hice para merecerte.


Y aunque el tiempo su guadaña nos recorte,

permanece mi ser en tu cuidado:

en cada sístole grabo tu nombre,

y en cada diástole clamo: “¡Te amo!”.


Hernanc. 5 de septiembre 2025
Impecable tu versar que dedicas a tu compañía. Un gusto pasar. Saludos cordiales.
 
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