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Permanencia

Recordarte sabe al roce
de un viento tibio surcando entre las hojas
y que en el tiempo de las nubes se desvanece.

Me duele no estar seguro
si tu rostro se perpetuará
en la arcilla de mi pensamiento.
Que hoy al despertarme
una pulsión me ha traído
por primera vez la interrogante
de tu ausencia en mi futuro.

La verdad, amada,
es que no quiero recordarte imprecisa,
mucho menos fantasmal.
Lo que de ti quiero
es tu fotografía a tatuar
para las largas visiones de mis labios.
Quiero tu nombre incrustado
en mi piel hasta los años imposibles,
quiero tenerte, quiero tu sombra oscura
hasta esa edad del más suave amor.

Es cierto, te has ido,
pero aún pienso tu permanencia en mí;
anhelo que existas de algún modo extraño,
tal vez convertida en sentimiento corporal,
fondo y forma dentro de mis huesos.

Quédate conmigo,
quédate, por favor, entre estas mis venas
y palpitaciones,
que permanezca algo tuyo
por la eternidad en mi mirada.
No quiero que quedes
solamente en pensamiento
o en la flojedad de la memoria.
 
Última edición:
Recordarte es como la caricia
del viento tibio desde los árboles,
no sé si perdurarás.

Que hoy al despertarme el café me ha traído
por primera vez la interrogante
de tu ausencia en mi futuro.

La verdad, querida, es que
no quiero recordarte imprecisa
ni fantasmal.
Lo que quiero es tu fotografía
en claras visiones de mi sangre.
Quiero tu nombre incrustado
en mi piel hasta los años imposibles,
quiero tenerte, quiero tu cuerpo oscuro
hasta esa edad del más blanco amor.

Es cierto, te has ido,
pero permaneces
aún como el sentimiento corporal,
fondo y forma entre mis huesos.

Quédate conmigo, amiga,
quédate entre venas y palpitaciones,
y que haya algo tuyo siempre en mi mirada.
No quiero que quedes
solamente en pensamiento
o en la flojedad de la memoria.
Excelentes versos llenos de melancolía y buen hacer poético. Un abrazo con la pluma del alma.

La verdad, querida, es que
no quiero recordarte imprecisa
ni fantasmal.
Lo que quiero es tu fotografía
en claras visiones de mi sangre.
Quiero tu nombre incrustado
en mi piel hasta los años imposibles,
quiero tenerte, quiero tu cuerpo oscuro
hasta esa edad del más blanco amor.


Me parece muy bueno
 
Recordarte es como la caricia
del viento tibio desde los árboles,
no sé si perdurarás.

Que hoy al despertarme el café me ha traído
por primera vez la interrogante
de tu ausencia en mi futuro.

La verdad, querida, es que
no quiero recordarte imprecisa
o fantasmal.
Lo que quiero es tu fotografía
en claras visiones de mi sangre.
Quiero tu nombre incrustado
en mi piel hasta los años imposibles,
quiero tenerte, quiero tu cuerpo oscuro
hasta esa edad del más blanco amor.

Es cierto, te has ido,
pero permaneces
aún como el sentimiento corporal,
fondo y forma entre mis huesos.

Quédate conmigo, amiga,
quédate entre venas y palpitaciones,
y que haya algo tuyo siempre en mi mirada.
No quiero que quedes
solamente en pensamiento
o en la flojedad de la memoria.
Así se habla.
Líneas amorosas y delicadas.

Saludos
 
Excelentes versos llenos de melancolía y buen hacer poético. Un abrazo con la pluma del alma.

La verdad, querida, es que
no quiero recordarte imprecisa
ni fantasmal.
Lo que quiero es tu fotografía
en claras visiones de mi sangre.
Quiero tu nombre incrustado
en mi piel hasta los años imposibles,
quiero tenerte, quiero tu cuerpo oscuro
hasta esa edad del más blanco amor.


Me parece muy bueno

Me alegra que te hayan gustado estos versos.
Un abrazo.
 
Recordarte es como la caricia
del viento tibio desde los árboles,
no sé si perdurarás.

Que hoy al despertarme el café me ha traído
por primera vez la interrogante
de tu ausencia en mi futuro.

La verdad, querida, es que
no quiero recordarte imprecisa
o fantasmal.
Lo que quiero es tu fotografía
en claras visiones de mi sangre.
Quiero tu nombre incrustado
en mi piel hasta los años imposibles,
quiero tenerte, quiero tu cuerpo oscuro
hasta esa edad del más blanco amor.

Es cierto, te has ido,
pero permaneces
aún como el sentimiento corporal,
fondo y forma entre mis huesos.

Quédate conmigo, amiga,
quédate entre venas y palpitaciones,
y que haya algo tuyo siempre en mi mirada.
No quiero que quedes
solamente en pensamiento
o en la flojedad de la memoria.
Adorada memoria que se incrusta de recuerdos, como gemas que hacen brillar tu espíritu. Maravilla de poema, inspira. Un gusto leerte.
 
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