PERTURBACIÒN NOCTURNA -I
Cambiemos esta soledad
por un camino de tul que atragante
el sueño,
por un punto de encuentro
donde comulguen
los rieles sonoros
que llevas por dentro.
Me visto para que te desvistas
desde la altura que no tiene medida
para que brille el eco
de tus ojos fenicios y entre la inundación
de tu saliva al corazón.
Es una enredadera el silencio que te salpica
la flor redonda que te percibe
como yo te sospecho.
El arte del poeta es oler los mendrugos
que dejan las orillas de tu boca
y reconocer las ampollas que se desnudan
detrás de la noche.
Últimamente se me adelgaza el corazón
y estilo imaginarte con nuevos atuendos;
y hasta a veces quiero apuñalarme los dedos
y dolerme de tu nombre por dentro.
Últimamente no puedo dormir y sé que tú tampoco
porque hay silencios que nos miran
perturbaciones nocturnas
longitudes del alma que no podemos dimensionar.
Eban. C
Melipilla, 16 /09 2024
Cambiemos esta soledad
por un camino de tul que atragante
el sueño,
por un punto de encuentro
donde comulguen
los rieles sonoros
que llevas por dentro.
Me visto para que te desvistas
desde la altura que no tiene medida
para que brille el eco
de tus ojos fenicios y entre la inundación
de tu saliva al corazón.
Es una enredadera el silencio que te salpica
la flor redonda que te percibe
como yo te sospecho.
El arte del poeta es oler los mendrugos
que dejan las orillas de tu boca
y reconocer las ampollas que se desnudan
detrás de la noche.
Últimamente se me adelgaza el corazón
y estilo imaginarte con nuevos atuendos;
y hasta a veces quiero apuñalarme los dedos
y dolerme de tu nombre por dentro.
Últimamente no puedo dormir y sé que tú tampoco
porque hay silencios que nos miran
perturbaciones nocturnas
longitudes del alma que no podemos dimensionar.
Eban. C
Melipilla, 16 /09 2024
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