Petrikov
Poeta recién llegado
Hoy he vuelto a mirar pisos.
No porque vaya a comprar uno,
sino por esa costumbre absurda
de mirar lo que uno no puede tener.
La ciudad la construyen los trabajadores:
el albañil, el electricista,
el hombre que carga sacos de cemento.
Pero cuando todo termina,
la vivienda pertenece a otro.
Siempre me pareció una contradicción extraña.
Los que levantan las casas
son los que más dificultades tienen
para vivir en ellas.
Y mientras los alquileres suben,
Madrid sigue encendiendo sus luces,
como si nada ocurriera.
No porque vaya a comprar uno,
sino por esa costumbre absurda
de mirar lo que uno no puede tener.
La ciudad la construyen los trabajadores:
el albañil, el electricista,
el hombre que carga sacos de cemento.
Pero cuando todo termina,
la vivienda pertenece a otro.
Siempre me pareció una contradicción extraña.
Los que levantan las casas
son los que más dificultades tienen
para vivir en ellas.
Y mientras los alquileres suben,
Madrid sigue encendiendo sus luces,
como si nada ocurriera.