POBRE PLANETA
Nada puede importar a este planeta
si evitas el dañar su piel agreste
y cualquier agresión que le moleste
igual que el aire ignora una cometa.
No precisas correr como un atleta
cruzando desde el norte hacia el sureste,
evitarás que tiemble y te deteste
si no llevas contigo la escopeta.
Si quieres mantener la tierra viva
no hagas caso a nadie que te jure
que es mejor maltratarla a su juicio.
Pues toda la secuencia es relativa
y pende de tu afán el que perdure
libre de todo daño y maleficio.
Nada puede importar a este planeta
si evitas el dañar su piel agreste
y cualquier agresión que le moleste
igual que el aire ignora una cometa.
No precisas correr como un atleta
cruzando desde el norte hacia el sureste,
evitarás que tiemble y te deteste
si no llevas contigo la escopeta.
Si quieres mantener la tierra viva
no hagas caso a nadie que te jure
que es mejor maltratarla a su juicio.
Pues toda la secuencia es relativa
y pende de tu afán el que perdure
libre de todo daño y maleficio.
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