Antonio López Sánchez
Poeta recién llegado
A veces, cuando ya no me apetece nada. Me sigues apeteciendo.
A veces, estrecho la mano a mi inseguridad y le aprieto con ganas.
A veces, escribo porque sí, como aquél que vive creyendo.
Que existen los abrazos eternos, los besos de entre tiempo, las hadas…
A veces, me apeteces tanto que me salto la dieta de no pensarte y te pienso.
A veces, creo pensarte en exceso y me veo en un tiempo, obeso, de tristeza.
A veces, escribo porque sí, como aquél que vive creyendo.
Que existe el amor eterno, un golpe tierno, los príncipes y princesas…
A veces, estrecho la mano a mi inseguridad y le aprieto con ganas.
A veces, escribo porque sí, como aquél que vive creyendo.
Que existen los abrazos eternos, los besos de entre tiempo, las hadas…
A veces, me apeteces tanto que me salto la dieta de no pensarte y te pienso.
A veces, creo pensarte en exceso y me veo en un tiempo, obeso, de tristeza.
A veces, escribo porque sí, como aquél que vive creyendo.
Que existe el amor eterno, un golpe tierno, los príncipes y princesas…