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Poema desde ayer
Poema desde ayer
nos miramos desde la lluvia
con los ojos del asombro,
vos ya desvestida de mí
gris amor gris mi vida
desde esa caterva de años
inundados de tantos malos presagios
vos nunca llegaste,
extraña pasajera alucinada
nunca
nunca
víctima del segundo
crisálida solar
cómo saber que nuestro amor
nuestro inmenso amor
no era más que agua entre los dedos
aquí estoy nena
parado en la alegría de mis piernas
sostenido sólo por una ilusión desesperada
hambriento hasta de tu sombra
solo repleto de estrellas distantes
cansado de caminos llenos de polvo
por haber tragado tanta agua de este mar amargo
del mar salobre de las lágrimas
¡oh! negro mar de la desilusión
tengo el corazón curtido como el puño
apretado de un buey manso
grito bajo esta lluvia tu nombre nena
tu nombre amado
tu nombre que oculto bajo las cutículas de las uñas
metida estas nena en la médula de mis huesos
como metida está la perla en la carne blanda de la ostra
grito pero vos no me escuchas
tapan tus oídos toda el agua de la vida
tapan mi voz el río desbordado que turbio corre
con cadáveres de pájaros rotos
de papagayos mutilados de hermosas plumas largas
un príncipe azul ahogado de borracho pasa mezclado en el barro de la inundación
se nos fue la vida nena
yo lo dije esa tarde
pero vos ya no escuchabas nena
nos miramos desde el agua
sólo luces sólo sombras desde el fondo
destellos de una vida que no fue
larga lluvia en la ciudad que nos separa
nos miramos como peces con amnesia
con grandes ojos muy abiertos
muy grandes en el misterio
de tal vez ya no conocernos
se nos fue la vida nena
pero vos ya no me escuchabas
bajo las gotas pesadas de la lluvia
los dos desnudos solos de nosotros
en la piel el agua que nos cubre
el cuerpo de otras pieles
hay una luz en tu ventana nena
y llueve
maldito amor
maldito
corazón de buey
se nos fue la vida nena
qué lástima
con los ojos del asombro,
vos ya desvestida de mí
gris amor gris mi vida
desde esa caterva de años
inundados de tantos malos presagios
vos nunca llegaste,
extraña pasajera alucinada
nunca
nunca
víctima del segundo
crisálida solar
cómo saber que nuestro amor
nuestro inmenso amor
no era más que agua entre los dedos
aquí estoy nena
parado en la alegría de mis piernas
sostenido sólo por una ilusión desesperada
hambriento hasta de tu sombra
solo repleto de estrellas distantes
cansado de caminos llenos de polvo
por haber tragado tanta agua de este mar amargo
del mar salobre de las lágrimas
¡oh! negro mar de la desilusión
tengo el corazón curtido como el puño
apretado de un buey manso
grito bajo esta lluvia tu nombre nena
tu nombre amado
tu nombre que oculto bajo las cutículas de las uñas
metida estas nena en la médula de mis huesos
como metida está la perla en la carne blanda de la ostra
grito pero vos no me escuchas
tapan tus oídos toda el agua de la vida
tapan mi voz el río desbordado que turbio corre
con cadáveres de pájaros rotos
de papagayos mutilados de hermosas plumas largas
un príncipe azul ahogado de borracho pasa mezclado en el barro de la inundación
se nos fue la vida nena
yo lo dije esa tarde
pero vos ya no escuchabas nena
nos miramos desde el agua
sólo luces sólo sombras desde el fondo
destellos de una vida que no fue
larga lluvia en la ciudad que nos separa
nos miramos como peces con amnesia
con grandes ojos muy abiertos
muy grandes en el misterio
de tal vez ya no conocernos
se nos fue la vida nena
pero vos ya no me escuchabas
bajo las gotas pesadas de la lluvia
los dos desnudos solos de nosotros
en la piel el agua que nos cubre
el cuerpo de otras pieles
hay una luz en tu ventana nena
y llueve
maldito amor
maldito
corazón de buey
se nos fue la vida nena
qué lástima
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