Poema sin nombre a mis tristezas.

lauflorcita

Poeta que considera el portal su segunda casa
Infiernos y abismos
yacen sin permiso bajo mi almohada.

Adornan la noche
con ese plus de oscuridad,
el mismo que apareció una vez entre mis párpados,
cuando aún los años eran dulces
y la niñez parecía escabullirse por mis puños,
que inútilmente
se esforzaban por cerrarse.

Fue entonces cuando las pupilas de los infelices
cayeron atrapadas por mis ojos,
como en una trampera sin salida.
Y las verdades fueron una sola voz
que estalló en un grito,
acoplándose al eco en el vacío.

Quién supiera…
que aún las voces me ensordecen,
perpetuadas
en mis oídos exhaustos
de tanta hipocresía.

 
Un bellísimo paseo por una reflexión estupenda. Aprovecho para felicitarte por tu nuevo merecidísimo reconocimiento, seguro que no será el último. Muchos besos desde España.
 
Infiernos y abismos

yacen sin permiso bajo mi almohada.


Adornan la noche
con ese plus de oscuridad,
el mismo que apareció una vez entre mis párpados,
cuando aún los años eran dulces
y la niñez parecía escabullirse por mis puños,
que inútilmente
se esforzaban por cerrarse.


Fue entonces cuando las pupilas de los infelices
cayeron atrapadas por mis ojos,
como en una trampera sin salida.
Y las verdades fueron una sola voz
que estalló en un grito,
acoplándose al eco en el vacío.


Quién supiera…
que aún las voces me ensordecen,
perpetuadas
en mis oídos exhaustos
de tanta hipocresía.





Bravo! aplaudo esta obra, me encantó, fuerza en el versar con un genial cierre.
Un abrazo:)
 
Infiernos y abismos
yacen sin permiso bajo mi almohada.

Adornan la noche
con ese plus de oscuridad,
el mismo que apareció una vez entre mis párpados,
cuando aún los años eran dulces
y la niñez parecía escabullirse por mis puños,
que inútilmente
se esforzaban por cerrarse.

Fue entonces cuando las pupilas de los infelices
cayeron atrapadas por mis ojos,
como en una trampera sin salida.
Y las verdades fueron una sola voz
que estalló en un grito,
acoplándose al eco en el vacío.

Quién supiera…
que aún las voces me ensordecen,
perpetuadas
en mis oídos exhaustos
de tanta hipocresía.



¡Ay mi niña, mi querida Laura!, estos versos me han hecho llorara, cargados de tristeza, y de voces extrañas que a la niñez dejan marcada un sabor amargo, que aúnno se ha podido borrar..., Como escrito una maravilla, lomismo que como desahogo o reflexión, abrazos y besos, y todas las estrellas del universo para vos, muuuacks!:::hug::::::hug::::::hug:::
 
Ladime Volcán;1385769 dijo:
¡Ay mi niña, mi querida Laura!, estos versos me han hecho llorara, cargados de tristeza, y de voces extrañas que a la niñez dejan marcada un sabor amargo, que aúnno se ha podido borrar..., Como escrito una maravilla, lomismo que como desahogo o reflexión, abrazos y besos, y todas las estrellas del universo para vos, muuuacks!:::hug::::::hug::::::hug:::

siempre por mis versoss. cuanto te agradezco!!!!!!!!1
besotes
 
Infiernos y abismos
yacen sin permiso bajo mi almohada.

Adornan la noche
con ese plus de oscuridad,
el mismo que apareció una vez entre mis párpados,
cuando aún los años eran dulces
y la niñez parecía escabullirse por mis puños,
que inútilmente
se esforzaban por cerrarse.

Fue entonces cuando las pupilas de los infelices
cayeron atrapadas por mis ojos,
como en una trampera sin salida.
Y las verdades fueron una sola voz
que estalló en un grito,
acoplándose al eco en el vacío.

Quién supiera…
que aún las voces me ensordecen,
perpetuadas
en mis oídos exhaustos
de tanta hipocresía.



bellas letra que emociona a este lector ..tristes pero muy buenas como siempre placer leerte poetisa un cariño cuidate :::hug::::::hug:::
 
My florecita, espero que sea solo un poema, qué no estes llena de trsiteza.
en tal caso aqui estoy, si necesitas una amiga.

siempre es un placer pasar por tus letras.
Besitos.
 
muy buen poema... es la primera vez q te leo, pero me encanto... espero seguirte leyenda ... saludos---
 
Infiernos y abismos
yacen sin permiso bajo mi almohada.

Adornan la noche
con ese plus de oscuridad,
el mismo que apareció una vez entre mis párpados,
cuando aún los años eran dulces
y la niñez parecía escabullirse por mis puños,
que inútilmente
se esforzaban por cerrarse.

Fue entonces cuando las pupilas de los infelices
cayeron atrapadas por mis ojos,
como en una trampera sin salida.
Y las verdades fueron una sola voz
que estalló en un grito,
acoplándose al eco en el vacío.

Quién supiera…
que aún las voces me ensordecen,
perpetuadas
en mis oídos exhaustos
de tanta hipocresía.



Profunda reflexión la que encierran tu letras mi gracil y joven amiga en este excelente poema. Saludos y todas mis estrellas para ti.
 
¡Cuánto daño hace la hipocresía! Lauflorcita, poema bellísimo, con estupenda reflexión. Un placer leerte.
Estrellas y muchos besos
 

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