Ricardo Giraldo Martínez
Poeta recién llegado
Sin el peso de mi cuerpo navegabas tu en el olvido,
en el olvido de todo.
Gravitabas con el viento y las emociones,
no eras nada...
y sin embargo era el todo recogido en uno solo de tus sueños.
Acariciabas con magia mi aliento,
un beso sin tiempo encarcelando todo pensamiento,
¿acaso estaban nuestros mundos en algún jardín poético de Shiraz?
Frío altanero retozando en la roca antigua,
viento fresco de montaña meciendo colores en las terrazas,
mi voz tranquila recitando versos de un poeta antiguo,
y un vino,
un vino oscuro,
y de nuevo mil besos juntos,
en cadena,
sin pausa,
yendo y volviendo,
sin prisa,
con magia,
apareciendo y desapareciendo,
en la cima,
en el valle,
en el invierno.
Poesía Dogma te recitaba,
eso dijeron los invisibles de este encantador suspiro,
hasta que un oscuro pasquín se te aparece,
uno que informa el ahora cruel de los dos mundos,
el tuyo y el mío,
tan ciertos como la ciudad en que vivimos,
la de ahora,
la que respiro,
la de tus amores y también los míos,
la que el poeta describe,
la que aniquila,
la que soporta,
la que se vive sólo viviendo en el olvido.
en el olvido de todo.
Gravitabas con el viento y las emociones,
no eras nada...
y sin embargo era el todo recogido en uno solo de tus sueños.
Acariciabas con magia mi aliento,
un beso sin tiempo encarcelando todo pensamiento,
¿acaso estaban nuestros mundos en algún jardín poético de Shiraz?
Frío altanero retozando en la roca antigua,
viento fresco de montaña meciendo colores en las terrazas,
mi voz tranquila recitando versos de un poeta antiguo,
y un vino,
un vino oscuro,
y de nuevo mil besos juntos,
en cadena,
sin pausa,
yendo y volviendo,
sin prisa,
con magia,
apareciendo y desapareciendo,
en la cima,
en el valle,
en el invierno.
Poesía Dogma te recitaba,
eso dijeron los invisibles de este encantador suspiro,
hasta que un oscuro pasquín se te aparece,
uno que informa el ahora cruel de los dos mundos,
el tuyo y el mío,
tan ciertos como la ciudad en que vivimos,
la de ahora,
la que respiro,
la de tus amores y también los míos,
la que el poeta describe,
la que aniquila,
la que soporta,
la que se vive sólo viviendo en el olvido.