Giovanni Pietri
Director Grafismo e Ilustración Eco y Latido
Un dizque vate ha presentado
en formato de poesía
unas líneas inconexas
con pretensiones de rima,
las reglas desconocidas u olvidadas,
sin comas, desnudas de puntos,
huérfanas de sintaxis,
las mayúsculas ausentes
y un galimatías indescifrable
de supuestas imágenes literarias;
en clara mescolanza de ideas
las palabras coloquiales y los cultismos,
metidos ahí como a punta de pistola,
bailan un reguetón chapucero
que pretende ser vals vienés.
Faltaba más,
el supuesto poema fue presentado
en la sección del foro
que lleva por título:
“Mi obra maestra”.
No sé si reír o llorar,
probablemente haga lo primero
y pase de leer el “virtuoso” texto
después de la tercera línea
a beber otra copa de vino
y decidir ignorar al poetastre…
Ni estando borracho
mejora el desastrado escrito
y me animo a dar un consejo…
Maese conejo, antes de publicar
obligue a su narcisista mente
a leer, leer, leer, leer, leer, leer
y seguir leyendo mil veces
todo lo que pueda leer
y al menos una vez consulte
en algo llamado diccionario
el significado del palabro
que usó para definir su amor
por las artes poéticas
y en lugar de esperpentos
publique usted al menos una vez
algo que de verdad sea legible.
en formato de poesía
unas líneas inconexas
con pretensiones de rima,
las reglas desconocidas u olvidadas,
sin comas, desnudas de puntos,
huérfanas de sintaxis,
las mayúsculas ausentes
y un galimatías indescifrable
de supuestas imágenes literarias;
en clara mescolanza de ideas
las palabras coloquiales y los cultismos,
metidos ahí como a punta de pistola,
bailan un reguetón chapucero
que pretende ser vals vienés.
Faltaba más,
el supuesto poema fue presentado
en la sección del foro
que lleva por título:
“Mi obra maestra”.
No sé si reír o llorar,
probablemente haga lo primero
y pase de leer el “virtuoso” texto
después de la tercera línea
a beber otra copa de vino
y decidir ignorar al poetastre…
Ni estando borracho
mejora el desastrado escrito
y me animo a dar un consejo…
Maese conejo, antes de publicar
obligue a su narcisista mente
a leer, leer, leer, leer, leer, leer
y seguir leyendo mil veces
todo lo que pueda leer
y al menos una vez consulte
en algo llamado diccionario
el significado del palabro
que usó para definir su amor
por las artes poéticas
y en lugar de esperpentos
publique usted al menos una vez
algo que de verdad sea legible.