Polvo de estrelllas
El condenado esperaba en su celda restando horas a su existencia; en sus manos temblorosas, atesoraba el mensaje escrito de su hijo adolescente que trataba de guardar en su memoria repitiéndose constantemente la frase final como un mantra...
Querido padre: Presiento que la noche es hoy para ti solo una estrella en tu cucharilla; una porción del universo de tu existencia que tratas de atrapar entre ansioso y maravillado, descubriendo como ahora cada minuto supone para ti toda una constelación. Conocedor de tu destino, ves muy cerca ya el agujero negro con el que tienes una cita al amanecer. Pero no sufras padre porque en esa silla, surgirá por fin el milagro de tu transformación alquimica. "Mañana tú serás por siempre polvo de estrellas".
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