rayowarrior
Poeta recién llegado
Cuántas cosas han cambiado desde el pasado...
aquellos días de inocencia sin haber madurado.
Volteo hacia atrás y me doy cuenta de lo ingenuo que algún día fui
me doy cuenta de lo que no aprecié, amé o viví.
Y...
Hasta ahora me doy cuenta de lo que me enseñaste
Me guiaste siempre y de mi mano caminaste.
Pero ahora...
¡Ya no estás aquí!
¿Abuelo ,por qué?
Quiero que sepas ¡Que siempre te amé!
Me diste consejo, me enseñaste y me mantuviste en un camino derecho
¡Hasta aquellas veces que el camino fue estrecho!
Abuelo...
A veces uno no se da cuenta hasta que lo pierde,
voy a tu casa y veo aquel sillón viejo en el que te sentabas
recuerdo aquellas tardes en las que conmigo jugabas.
Estoy ¡Seguro!
Que estarías orgulloso de mí
pero la vida me separó de ti.
Ahora se que la vida es así,
estás en un lugar mejor
y no me quejo,
por eso mi tristeza yo alejo.
Y entonces en vez de llorar recuerdo...
Recuerdo aquellas tardes soleadas, el rancho y tu piel arrugada.
Cuánto me querías, me consentías y me abrazabas.
Y...
Ahora no lloro...
Solo añoro.
Añoro tu olor, tu presencia que hasta en el momento más difícil me relajaba,
Cuando me contabas tus historias, sentía que por aquellos lugares viajaba.
Ahora voy al rancho, no te encuentro...
Voy a tu casa y no te siento.
Pero ya no lloro, solo te extraño,
¡No sabes cuánto te añoro!
Pero cuanto tengo un partido te lo dedico,
Cuando encesto una canasta sabes que es para ti.
Por eso ahora no lloro por que se que estas aquí.
En mi corazón, ¡Se que ahí!
Ahora recuerdo y disfruto
Los años que pasaste aquí.
aquellos días de inocencia sin haber madurado.
Volteo hacia atrás y me doy cuenta de lo ingenuo que algún día fui
me doy cuenta de lo que no aprecié, amé o viví.
Y...
Hasta ahora me doy cuenta de lo que me enseñaste
Me guiaste siempre y de mi mano caminaste.
Pero ahora...
¡Ya no estás aquí!
¿Abuelo ,por qué?
Quiero que sepas ¡Que siempre te amé!
Me diste consejo, me enseñaste y me mantuviste en un camino derecho
¡Hasta aquellas veces que el camino fue estrecho!
Abuelo...
A veces uno no se da cuenta hasta que lo pierde,
voy a tu casa y veo aquel sillón viejo en el que te sentabas
recuerdo aquellas tardes en las que conmigo jugabas.
Estoy ¡Seguro!
Que estarías orgulloso de mí
pero la vida me separó de ti.
Ahora se que la vida es así,
estás en un lugar mejor
y no me quejo,
por eso mi tristeza yo alejo.
Y entonces en vez de llorar recuerdo...
Recuerdo aquellas tardes soleadas, el rancho y tu piel arrugada.
Cuánto me querías, me consentías y me abrazabas.
Y...
Ahora no lloro...
Solo añoro.
Añoro tu olor, tu presencia que hasta en el momento más difícil me relajaba,
Cuando me contabas tus historias, sentía que por aquellos lugares viajaba.
Ahora voy al rancho, no te encuentro...
Voy a tu casa y no te siento.
Pero ya no lloro, solo te extraño,
¡No sabes cuánto te añoro!
Pero cuanto tengo un partido te lo dedico,
Cuando encesto una canasta sabes que es para ti.
Por eso ahora no lloro por que se que estas aquí.
En mi corazón, ¡Se que ahí!
Ahora recuerdo y disfruto
Los años que pasaste aquí.
Última edición: