Zulma Martínez
Mar azul...
Por qué silba tanto el viento
en las ventanas;
por qué la lluvia, en su furia, avanza
con sus nubes negras
en andanadas;
por qué los viejos goterones
se desarman
mientras la miseria ríe
a carcajadas;
por qué la vida, en compulsión afanosa,
las penas escarba.
Por qué, lo que creía que era,
nunca fue,
y la ilusión y la fe
en el barro se desangran.
Por qué el viento
por qué el no amor
por qué la nada.
en las ventanas;
por qué la lluvia, en su furia, avanza
con sus nubes negras
en andanadas;
por qué los viejos goterones
se desarman
mientras la miseria ríe
a carcajadas;
por qué la vida, en compulsión afanosa,
las penas escarba.
Por qué, lo que creía que era,
nunca fue,
y la ilusión y la fe
en el barro se desangran.
Por qué el viento
por qué el no amor
por qué la nada.