
Prendado
Quiero que me digas
que tú mirada es mía
y tú ser me pertenece,
tú cuerpo es mi templo
donde tú eres mi diosa.
Anhelo que si lloras
sean lágrimas de amor
por mi y para mi.
Deseo que la suavidad
de tu rostro sea para mis caricias;
apetezco la miel de tus labios,
hacer de tu alma mi panal
y de tus besos un carmesí sutil,
Sé que eres una niña, ¡ Mi niña!
Y ansío que tus manos abracen mi corazón,
y en ti colocar mi razón;
para que en la dulzura de tus ojos
solo mi imagen viva,
y en la ternura de tu rostro
en la mía sobreviva.
® Carlos Andrés, 29-06-2023®
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