Glendalis Lugo
Poeta veterano en el portal
Corría por campos de ceniza el humo nublaba mis ojos, mis pies ardían pero no desfallecía; huía de cuervos hambrientos. De pronto se divisaba un gran precipicio, sobre el colgaba un puente de madera muy desgastado por el tiempo.
Era mi única oportunidad, lo cruzaba o moriría. Temerosa lo crucé despacio, la madera crujía a cada paso; sentía muy cerca el fuerte chillido de los cuervos que se abalanzaban sobre mí, si avanzaba era mi muerte y si los enfrentaba seria igual, gritaba desesperada no había escape...
Desperté muy asustada... miré el reloj, se hacía tarde tenía que llegar a la universidad urgentemente debía de presentar los exámenes finales.
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