Vevero
Poeta reconocida en el portal
Aquietado ante tanta pleitesía
el triunfo duerme abrazado
al siniestro espanto de los derrotados.
No alcanza la piedad
de una tenue somnolencia
y el duelo se agiganta
hasta revolver la esencia.
Se presienten fulgores mezquinos,
abrasivos,
que opacarán el resplandor de rostros cuasi vivos.
Candentes, las campanas
tañerán sus clamores
y con versos cenicientos
llorarán los amores
de los parias
que pueblan todos estos temores.