elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Realmente brutal tu poema, compañera. La vida puede ponerse muy jodida.
Momentos de la vida en la que uno debe girar la mirada hacia a aquellos seres que dan sentido a ser.
Hablo de esos pequeños faros que lo son todo, hablo de lo que tú ya sabes.
Qué apropiado, Elenita, -y duro- ese "hilo musical" de los ikeas, del mundo en definitiva, esa música ingenua, en la que uno cree o quiere creer hasta que la vida con toda su crudeza hace acto de presencia.
El cierre es magistral.
Besos.
Hola otra vez Andreas, que hoy nos cruzamos por estas calles.
No sé cómo no pude venir antes a agradecer estos magníficos comentarios. Sin duda hacen que un poema cobre más importancia de la que tenía inicialmente.
Algunas veces ni siquiera eso, ni esa mirada hace que nada cobre sentido, y la verdad que duele. Uno se ve egoísta. Pero hay momentos en que nada nos reconforta. O sí, pero no está a nuestro alcance.
Un abrazo Andreas, bien fuerte.
Está a mi lado la de 12, mientras se hace la pedazo pizza que he hecho con mis manitos. Tiene una pinta que te cagas. Te invito. Hoy toca comer guarrería, pero casera, que una es muy suya. Y espinacas con bechamel de primero. Puedes traer a tres invitados más.
Última edición: