Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Terminé con Sergio,
porque dijo que ya se iba a morir.
Sufría dolores horribles
y yo no podía hacer nada para resolverle esa situación.
Mi perieco,
él en Argentina y yo en México.
Era como el gato Qualia de mi hija.
Tenía cáncer también, los órganos inflamados
le causaban enorme dolor.
Sus gemidos eran espeluznantes.
Lo llevé al hospital y lo drogaron.
Tenía las pupilas dilatadas,
no me reconocía.
Sergio escribía
que la grima no lo dejaba cantar
y se contentaba con solo tocar su vihuela.
Cuando fui a ver a Qualia le habían
hecho una perforación en el esófago
para alimentarlo por sonda porque no comía.
Su estómago se estaba inflamando
debido a los jugos gástricos.
Me dijeron que no podían hacer ya nada por él.
Que lo trajera a casa y yo lo alimentara por sonda.
Ya no iba a mejorar.
Les pedí que lo durmieran para siempre.
(La mata gatos)
No quería ser testigo de su dolor, inútil dolor,
porque,
ya no iba a mejorar,
ya no iba a mejorar,
ya no iba…
Por eso terminé con Sergio.
Siento culpa, una infinita culpa,
con Qualia,
con Sergio.
¿Cómo me lavo la culpa?
¿cómo la limpio?
¿cómo la extraigo?
Ojalá ellos encuentren paz,
porque yo no puedo.
Dios no entiende,
porque él no puede morir.
porque dijo que ya se iba a morir.
Sufría dolores horribles
y yo no podía hacer nada para resolverle esa situación.
Mi perieco,
él en Argentina y yo en México.
Era como el gato Qualia de mi hija.
Tenía cáncer también, los órganos inflamados
le causaban enorme dolor.
Sus gemidos eran espeluznantes.
Lo llevé al hospital y lo drogaron.
Tenía las pupilas dilatadas,
no me reconocía.
Sergio escribía
que la grima no lo dejaba cantar
y se contentaba con solo tocar su vihuela.
Cuando fui a ver a Qualia le habían
hecho una perforación en el esófago
para alimentarlo por sonda porque no comía.
Su estómago se estaba inflamando
debido a los jugos gástricos.
Me dijeron que no podían hacer ya nada por él.
Que lo trajera a casa y yo lo alimentara por sonda.
Ya no iba a mejorar.
Les pedí que lo durmieran para siempre.
(La mata gatos)
No quería ser testigo de su dolor, inútil dolor,
porque,
ya no iba a mejorar,
ya no iba a mejorar,
ya no iba…
Por eso terminé con Sergio.
Siento culpa, una infinita culpa,
con Qualia,
con Sergio.
¿Cómo me lavo la culpa?
¿cómo la limpio?
¿cómo la extraigo?
Ojalá ellos encuentren paz,
porque yo no puedo.
Dios no entiende,
porque él no puede morir.
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