Iván Terranova Cruz
El Gitano.
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Porque yo sé...
que la dulce y cándida existencia nuestra,
cuando ella quiere siempre se nos vuelve huraña
y se nos esconde, sobre todo de nuestros cándidos desvelos
Ave mística que flamea en nuestros pulmones algunas veces
Como un designio Divino
O, como un grito de volcanes furiosos ya planificados
en la comisura de nuestras lánguidas y rutinarias
vidas
Porque yo sé
Que casi siempre nos niega su luz y nos llena con sus abismos eternos
Porque suele crecer como los hongos gigantes
en nuestros cansados hombros
Y se hace tangible piedra en la punta de nuestros pies
escondiéndonos sus místicos espacios
sus firmamentos reales y posibles
Porque yo sé, que nuestra supuesta vida algunas veces se disuelve
de nuestras manos
y que no le gusta regalar los diamantes de sus tersas alas
ni las perlas de sus espacios de fuego
Pero que no se diga
Pero que no se diga que me camina... un vulgar cobarde entre los ojos
y me baja por los brazos, y se hace como el humo de mis sueños
Pero que no se diga
Porque si yo, he llorado alguna vez... no fue
por los sablazos que me obsequió la vida
¡ Que no le temo a la muerte !
¡ Que mi tranquila vida ya la perdí !
Cuando la vida se llevó a nuestros padres
Y nos dejó, tan solo su afilada ausencia
para siempre
(x)
Con todo mi cariño
Para ti hermana
Dali.
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