Después
de todas las ramas
y pastizales venía yo
organizando un pedazo de mi alma
al pie de la marcha de las ovejas.
Siempre amé del viento el desparpajo que hacía con mi pelo.
Aquel ruidoso
titilante furioso rugido
atravesaba las pampas de quetalmahue
como si fuera un Dios que no conozco
pero que me existe en la alegría
de las historias vividas.
La felicidad era eso
terminar el día
en la pequeña caleta
jugando con cangrejos.
Pincoya/febrero 2025
de todas las ramas
y pastizales venía yo
organizando un pedazo de mi alma
al pie de la marcha de las ovejas.
Siempre amé del viento el desparpajo que hacía con mi pelo.
Aquel ruidoso
titilante furioso rugido
atravesaba las pampas de quetalmahue
como si fuera un Dios que no conozco
pero que me existe en la alegría
de las historias vividas.
La felicidad era eso
terminar el día
en la pequeña caleta
jugando con cangrejos.
Pincoya/febrero 2025
Última edición: