Quien Me Inspira

Eduardo Morguenstern

Poeta que considera el portal su segunda casa
QUIEN ME INSPIRA

Me preguntan a quien escribo tanta rima enamorada,
si solo canto al amor, si ellas serán publicadas,
que quien inspira las cosas que al papel van alocadas,
y quien será la mujer que convoca estas palabras
que parecen atrevidas, de eco fuerte, apasionadas...

Yo solo alcanzo a sonreír. Toda respuesta apurada
seria incompleta, una sombra de la Gran Realidad esquiva
en lo Inconsciente guardada. Casi podría afirmar
que todo poeta es un médium que en forma pasiva, automática,
trascribe lo que le dicta una Fuerza Misteriosa
que habita en el bosque del alma.

El Griego la nombraba el “Nous”, Freud “Libido” la llamaba.
Yo creo, como los místicos que es la Vida misma quien canta,
una Fuerza Universal, una Energía Increada
que produce toda creación: la Vida Manifestada.
Constructores medievales en aquel “Argot” la llamaban
“el Gran Arquitecto del Mundo” y los hindúes “el Gran Atma”.

En sueños veo que al oído un Ángel Mujer me habla,
una hermosísima Musa de carne y hueso, bronceada,
de ojos cautivadores de una profunda mirada
que traspasa mi conciencia y desde el Alma misma irradia
y removiendo los éteres vapores de oro levanta
que se plasman en mi mente sugiriéndome palabras.

Incontenibles torrentes de Ideas que son plasmadas...
La voluntad no interviene, la critica esta maniatada,
no alcanzo a elegir los temas, no pulo las oraciones,
la métrica ni la gramática.
Brotan doquier salvajes como en los campos la grana
al susurro imperativo de esa Musa Soberana
cuando en mi oído sediento su creador aliento exhala.

En el Jardín del Edén, sobre un Adán hecho arcilla
sopló Dios diciendo ¡Vive! Y creo la especie humana...
En mi existencia de barro Ella exhala y manda ¡Canta!
Creando cuanto yo escribo en febriles llamaradas
Y a Su Fiat Creador se elevan estrofas apretujadas...

¡Ah, dulce Diosa que inspiras con magia maravillosa
la transformación Alquimica de un barro al Oro del Alma!
Pues no escribo. Solo canto, resueno cual diapasón de plata,
girando en las Sufies danzas que me impone Tu Mirada...

Si tu Presencia Magnifica, si tu luminosa aura,
si tus rayos diamantinos de mi mundo se apartaran,
mi arpa, según dijo Bécquer, cubierta en polvo,
en un rincón quedaría ¡silenciosa y olvidada!

Eduardo Morguenstern
 
Te inspira el amor , la mujer angel y musa ,porque estas vivo poeta y con tus letras seduciendo la vida.Placer deleitarme en tu poesía :::hug:::

QUIEN ME INSPIRA

Me preguntan a quien escribo tanta rima enamorada,
si solo canto al amor, si ellas serán publicadas,
que quien inspira las cosas que al papel van alocadas,
y quien será la mujer que convoca estas palabras
que parecen atrevidas, de eco fuerte, apasionadas...

Yo solo alcanzo a sonreír. Toda respuesta apurada
seria incompleta, una sombra de la Gran Realidad esquiva
en lo Inconsciente guardada. Casi podría afirmar
que todo poeta es un médium que en forma pasiva, automática,
trascribe lo que le dicta una Fuerza Misteriosa
que habita en el bosque del alma.

El Griego la nombraba el “Nous”, Freud “Libido” la llamaba.
Yo creo, como los místicos que es la Vida misma quien canta,
una Fuerza Universal, una Energía Increada
que produce toda creación: la Vida Manifestada.
Constructores medievales en aquel “Argot” la llamaban
“el Gran Arquitecto del Mundo” y los hindúes “el Gran Atma”.

En sueños veo que al oído un Ángel Mujer me habla,
una hermosísima Musa de carne y hueso, bronceada,
de ojos cautivadores de una profunda mirada
que traspasa mi conciencia y desde el Alma misma irradia
y removiendo los éteres vapores de oro levanta
que se plasman en mi mente sugiriéndome palabras.

Incontenibles torrentes de Ideas que son plasmadas...
La voluntad no interviene, la critica esta maniatada,
no alcanzo a elegir los temas, no pulo las oraciones,
la métrica ni la gramática.
Brotan doquier salvajes como en los campos la grana
al susurro imperativo de esa Musa Soberana
cuando en mi oído sediento su creador aliento exhala.

En el Jardín del Edén, sobre un Adán hecho arcilla
sopló Dios diciendo ¡Vive! Y creo la especie humana...
En mi existencia de barro Ella exhala y manda ¡Canta!
Creando cuanto yo escribo en febriles llamaradas
Y a Su Fiat Creador se elevan estrofas apretujadas...

¡Ah, dulce Diosa que inspiras con magia maravillosa
la transformación Alquimica de un barro al Oro del Alma!
Pues no escribo. Solo canto, resueno cual diapasón de plata,
girando en las Sufies danzas que me impone Tu Mirada...

Si tu Presencia Magnifica, si tu luminosa aura,
si tus rayos diamantinos de mi mundo se apartaran,
mi arpa, según dijo Bécquer, cubierta en polvo,
en un rincón quedaría ¡silenciosa y olvidada!

Eduardo Morguenstern
 
Mis respetos y admiración don Eduardo, que cuanto leo de usted me parece un milagro de la alquimia, me encanta la manera que tienes de incluir las temáticas metafísicas como metáforas o imágenes, su vocabulario es por lo demás muy cuidado y es extraño que nada parezca al azar. Sólo debo decir que tiene usted un muy buen oído para interpretar el susurro de su Musa y que en sus líquidas estrofas resuenan ondas cristalinas.

Mis felicitaciones y agradecmiento por deleitarnos con su obra.

Azif-Al-Dahna
 
Muy buen poema, te felicito, siempre venia a este portal y estas cosillas son las que hacen la vida mas dulce, mas humana, mas sencilla pero realmente hermosa.

Saludos

Lady melior.
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Uffffff!! Qué comentario has hecho, querido amigo Azif, que me queda grande por todos lados! Pero no es caballeresco andar rechazando elogios, por lo que te agradezco ese enorme dictamen, máxime cuando viene de un Verdadero Maestro como tú!
Abrazo estrecho, amigo!
Eduardo.
 
QUIEN ME INSPIRA

Me preguntan a quien escribo tanta rima enamorada,
si solo canto al amor, si ellas serán publicadas,
que quien inspira las cosas que al papel van alocadas,
y quien será la mujer que convoca estas palabras
que parecen atrevidas, de eco fuerte, apasionadas...

Yo solo alcanzo a sonreír. Toda respuesta apurada
seria incompleta, una sombra de la Gran Realidad esquiva
en lo Inconsciente guardada. Casi podría afirmar
que todo poeta es un médium que en forma pasiva, automática,
trascribe lo que le dicta una Fuerza Misteriosa
que habita en el bosque del alma.

El Griego la nombraba el “Nous”, Freud “Libido” la llamaba.
Yo creo, como los místicos que es la Vida misma quien canta,
una Fuerza Universal, una Energía Increada
que produce toda creación: la Vida Manifestada.
Constructores medievales en aquel “Argot” la llamaban
“el Gran Arquitecto del Mundo” y los hindúes “el Gran Atma”.

En sueños veo que al oído un Ángel Mujer me habla,
una hermosísima Musa de carne y hueso, bronceada,
de ojos cautivadores de una profunda mirada
que traspasa mi conciencia y desde el Alma misma irradia
y removiendo los éteres vapores de oro levanta
que se plasman en mi mente sugiriéndome palabras.

Incontenibles torrentes de Ideas que son plasmadas...
La voluntad no interviene, la critica esta maniatada,
no alcanzo a elegir los temas, no pulo las oraciones,
la métrica ni la gramática.
Brotan doquier salvajes como en los campos la grana
al susurro imperativo de esa Musa Soberana
cuando en mi oído sediento su creador aliento exhala.

En el Jardín del Edén, sobre un Adán hecho arcilla
sopló Dios diciendo ¡Vive! Y creo la especie humana...
En mi existencia de barro Ella exhala y manda ¡Canta!
Creando cuanto yo escribo en febriles llamaradas
Y a Su Fiat Creador se elevan estrofas apretujadas...

¡Ah, dulce Diosa que inspiras con magia maravillosa
la transformación Alquimica de un barro al Oro del Alma!
Pues no escribo. Solo canto, resueno cual diapasón de plata,
girando en las Sufies danzas que me impone Tu Mirada...

Si tu Presencia Magnifica, si tu luminosa aura,
si tus rayos diamantinos de mi mundo se apartaran,
mi arpa, según dijo Bécquer, cubierta en polvo,
en un rincón quedaría ¡silenciosa y olvidada!

Eduardo Morguenstern

Uff poeta, me encanta la magia y la armoniosa, sutil y fina elocuencia de estos versos tuyos con un cierre lleno de fuerza, profundidad y belleza. Un deleite leerte Eduardo, gracias por compartir tu inmensa inspiración.
Abrazos, un beso y todas las estrellas del firmamento,:::hug:::
 
Gracias, muy querida amiga Liz (y Luz) por tu homenaje, que brilla más al provenir de una poeta consagrada...!
Recibe todo mi afecto y admiración.
Eduardo.
 
QUIEN ME INSPIRA

Me preguntan a quien escribo tanta rima enamorada,
si solo canto al amor, si ellas serán publicadas,
que quien inspira las cosas que al papel van alocadas,
y quien será la mujer que convoca estas palabras
que parecen atrevidas, de eco fuerte, apasionadas...

Yo solo alcanzo a sonreír. Toda respuesta apurada
seria incompleta, una sombra de la Gran Realidad esquiva
en lo Inconsciente guardada. Casi podría afirmar
que todo poeta es un médium que en forma pasiva, automática,
trascribe lo que le dicta una Fuerza Misteriosa
que habita en el bosque del alma.

El Griego la nombraba el “Nous”, Freud “Libido” la llamaba.
Yo creo, como los místicos que es la Vida misma quien canta,
una Fuerza Universal, una Energía Increada
que produce toda creación: la Vida Manifestada.
Constructores medievales en aquel “Argot” la llamaban
“el Gran Arquitecto del Mundo” y los hindúes “el Gran Atma”.

En sueños veo que al oído un Ángel Mujer me habla,
una hermosísima Musa de carne y hueso, bronceada,
de ojos cautivadores de una profunda mirada
que traspasa mi conciencia y desde el Alma misma irradia
y removiendo los éteres vapores de oro levanta
que se plasman en mi mente sugiriéndome palabras.

Incontenibles torrentes de Ideas que son plasmadas...
La voluntad no interviene, la critica esta maniatada,
no alcanzo a elegir los temas, no pulo las oraciones,
la métrica ni la gramática.
Brotan doquier salvajes como en los campos la grana
al susurro imperativo de esa Musa Soberana
cuando en mi oído sediento su creador aliento exhala.

En el Jardín del Edén, sobre un Adán hecho arcilla
sopló Dios diciendo ¡Vive! Y creo la especie humana...
En mi existencia de barro Ella exhala y manda ¡Canta!
Creando cuanto yo escribo en febriles llamaradas
Y a Su Fiat Creador se elevan estrofas apretujadas...

¡Ah, dulce Diosa que inspiras con magia maravillosa
la transformación Alquimica de un barro al Oro del Alma!
Pues no escribo. Solo canto, resueno cual diapasón de plata,
girando en las Sufies danzas que me impone Tu Mirada...

Si tu Presencia Magnifica, si tu luminosa aura,
si tus rayos diamantinos de mi mundo se apartaran,
mi arpa, según dijo Bécquer, cubierta en polvo,
en un rincón quedaría ¡silenciosa y olvidada!

Eduardo Morguenstern


Bravooooo!!!! Qué delicia de poema!
 
Sólo algo intangible, dentro o fuera de nuestro ser, imprime fuerza a estos
sus o nuestros versos....en su caso mucha fuerza y grandiosidad, Eduardo.
Me quito la capa y el sombrero ante este poema.
Sergio
 
Gracias, Caballero Emuletero, el de la capa y sombrero!!
Tu comentario es muy amable y estimulante, más cuando quien opina es un Poeta Consagrado!
Triple abrazo,
Eduardo.
 
Y se quedó corto el admirable poeta de lo surreal... preciosa inspiración donde dejas claro, es la mujer por su naturaleza, qué más?!?!
un beso!!!
 
mmmmmmmmmmm, pues creo que podemos amar las cosas, a las gentes, y de alguna manera eso inspira , sueños que se van enredando en nuestras vidas y se hacen parte de ella, las emociones que dejamos guardadas y que sacamos escribiendo en metaforas, aquellas cosas que nos falta vivir, o que creemos sentir...Mineny
 

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