Giovanni Pietri
Director Grafismo e Ilustración Eco y Latido
Quimera
Yo, centauro,
ya he dejado de contar
en mi frente humanoide
las realidades, nómine,
fantasmagóricas quimeras
extienden a miríadas
sus alas de travertino,
en rictus laberínticos
vierten opalescentes
guiños torcidos, cargados de certeza,
de no retorno, de los añosos senderos
cuajados de locura,
de una eternidad plagada
de novas, estrellas moribundas,
en el polvoriento camino
los cascos se deslizan en silencio
sin herraduras.
Yo, centauro,
soy tan viejo como las montañas,
hay mil mundos deshechos
en mis ojos,
en el polvo estelar abandonado,
en las abisales profundidades
de los desengaños
surgen las luces,
génesis en el semen,
estricto caos inspiracional,
deshechos en vorágine
mis sueños, en el lomo desnudo,
en los temblorosos ijares,
en el nervioso corcoveo
de la nada, en la muerte.
Yo, centauro
y sólo el vacío…
inescrutable.
Yo, centauro,
ya he dejado de contar
en mi frente humanoide
las realidades, nómine,
fantasmagóricas quimeras
extienden a miríadas
sus alas de travertino,
en rictus laberínticos
vierten opalescentes
guiños torcidos, cargados de certeza,
de no retorno, de los añosos senderos
cuajados de locura,
de una eternidad plagada
de novas, estrellas moribundas,
en el polvoriento camino
los cascos se deslizan en silencio
sin herraduras.
Yo, centauro,
soy tan viejo como las montañas,
hay mil mundos deshechos
en mis ojos,
en el polvo estelar abandonado,
en las abisales profundidades
de los desengaños
surgen las luces,
génesis en el semen,
estricto caos inspiracional,
deshechos en vorágine
mis sueños, en el lomo desnudo,
en los temblorosos ijares,
en el nervioso corcoveo
de la nada, en la muerte.
Yo, centauro
y sólo el vacío…
inescrutable.
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