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Recuerdo fugaz

lesmo

Poeta veterano en el portal
Recuerdo fugaz

Casi como la llama de una vela,
a veces diminuta y titilante,
llega para quedarse algún instante
la imagen que persiste de mi abuela.

Y en esa vibración de la candela
se escucha algún perol burbujeante,
el guiso va esparciéndose humeante
y está sobre el mantel limpio, de tela.

También recuerdo oler en el verano
el cuenco que servía de aceitunas
y el plato de embutidos y de queso.

Y luego una caricia de su mano
con unas advertencias oportunas
del río y sus peligros, con un beso.
 
Última edición:
Un nostálgico soneto, Salvador. Es asombroso como la evocación construye fantasmas, a veces.

Agregaría una coma en el octavo verso, antes de «de tela»: la expresión «limpio de» se usa para indicar de que algo no está sucio, por ejemplo «limpio de malos pensamientos», pero creo que lo que quieres decir es que el mantel era de tela, por ello la utilidad de la coma que te sugiero.

abrazo
j.

Casi como la llama de una vela,
a veces diminuta y titilante,
llega para quedarse algún instante
la imagen que persiste de mi abuela.

Y en esa vibración de la candela
se escucha algún perol burbujeante,
el guiso va esparciéndose humeante
y está sobre el mantel limpio de tela.

También recuerdo oler en el verano
el cuenco que servía de aceitunas
y el plato de embutidos y de queso.

Y luego una caricia de su mano
con unas advertencias oportunas
del río y sus peligros, con un beso.
 
Casi como la llama de una vela,
a veces diminuta y titilante,
llega para quedarse algún instante
la imagen que persiste de mi abuela.

Y en esa vibración de la candela
se escucha algún perol burbujeante,
el guiso va esparciéndose humeante
y está sobre el mantel limpio de tela.

También recuerdo oler en el verano
el cuenco que servía de aceitunas
y el plato de embutidos y de queso.

Y luego una caricia de su mano
con unas advertencias oportunas
del río y sus peligros, con un beso.
Qué grande las abuelas!!! Hermoso soneto .
Un abrazo, Salvador.
 
Casi como la llama de una vela,
a veces diminuta y titilante,
llega para quedarse algún instante
la imagen que persiste de mi abuela.

Y en esa vibración de la candela
se escucha algún perol burbujeante,
el guiso va esparciéndose humeante
y está sobre el mantel limpio de tela.

También recuerdo oler en el verano
el cuenco que servía de aceitunas
y el plato de embutidos y de queso.

Y luego una caricia de su mano
con unas advertencias oportunas
del río y sus peligros, con un beso.
Me has hecho reordar a la mía que me dejó a mis veinticinco años.
Cordiales saludos.
Castro.
 
Un nostálgico soneto, Salvador. Es asombroso como la evocación construye fantasmas, a veces.

Agregaría una coma en el octavo verso, antes de «de tela»: la expresión «limpio de» se usa para indicar de que algo no está sucio, por ejemplo «limpio de malos pensamientos», pero creo que lo que quieres decir es que el mantel era de tela, por ello la utilidad de la coma que te sugiero.

abrazo
j.
Mil gracias, Jorge, por acercarte y dejar tu amable comentario.
Efectivamente falta una coma en el lugar que señalas. La situo inmediatamente.
Con agradecimiento, de nuevo, un fuerte abrazo.
Salvador.
 
Cuando tuvieron que sustituir en el restaurante Arzak al cocinero que hacía las alubias negras a la vasca (Ya sabes, esos ciudadanos que se reproducen sin sexo) la cocinera que le sustituyó tardó cinco años en igualarlas, ese es pues el secreto de las abuelas pues son las que llevan 30 años perfeccionándose, es decir, una especie de maestro japonés que tarda 30.000 horas en alcanzar la excelencia y en la cultura occidental 10.000. Me ha encantado. Saludos a todas, a todas las abuelas.
 
Casi como la llama de una vela,
a veces diminuta y titilante,
llega para quedarse algún instante
la imagen que persiste de mi abuela.

Y en esa vibración de la candela
se escucha algún perol burbujeante,
el guiso va esparciéndose humeante
y está sobre el mantel limpio, de tela.

También recuerdo oler en el verano
el cuenco que servía de aceitunas
y el plato de embutidos y de queso.

Y luego una caricia de su mano
con unas advertencias oportunas
del río y sus peligros, con un beso.
Precioso soneto!!!!!!!!!!!!!!!! Una belleza, recordando a la abuela!! Que gustazooo pasar!! Aplausos
Me ha erizado la piel al leerlo. Un abrazo con todo mi cariño y respeto.
Azalea.
 
Casi como la llama de una vela,
a veces diminuta y titilante,
llega para quedarse algún instante
la imagen que persiste de mi abuela.

Y en esa vibración de la candela
se escucha algún perol burbujeante,
el guiso va esparciéndose humeante
y está sobre el mantel limpio, de tela.

También recuerdo oler en el verano
el cuenco que servía de aceitunas
y el plato de embutidos y de queso.

Y luego una caricia de su mano
con unas advertencias oportunas
del río y sus peligros, con un beso.
A veces son los mismos muros que los hacen fugaces


Grato leerte
 
Cuando tuvieron que sustituir en el restaurante Arzak al cocinero que hacía las alubias negras a la vasca (Ya sabes, esos ciudadanos que se reproducen sin sexo) la cocinera que le sustituyó tardó cinco años en igualarlas, ese es pues el secreto de las abuelas pues son las que llevan 30 años perfeccionándose, es decir, una especie de maestro japonés que tarda 30.000 horas en alcanzar la excelencia y en la cultura occidental 10.000. Me ha encantado. Saludos a todas, a todas las abuelas.
Muchas gracias, Fulgencio, por el comentario amable. Disculpa el retraso en contestar.
Con un abrazo fuerte.
Salvador.
 
Recuerdo fugaz

Casi como la llama de una vela,
a veces diminuta y titilante,
llega para quedarse algún instante
la imagen que persiste de mi abuela.

Y en esa vibración de la candela
se escucha algún perol burbujeante,
el guiso va esparciéndose humeante
y está sobre el mantel limpio, de tela.

También recuerdo oler en el verano
el cuenco que servía de aceitunas
y el plato de embutidos y de queso.

Y luego una caricia de su mano
con unas advertencias oportunas
del río y sus peligros, con un beso.
Saludos Salvador!
Qué grato volver a encontrar
tus excelentes versos
estos evocadores de aquellos tiempos
recuerdos maravillosos que vienen
y nos dejan llenos de nostalgias
pero también gratitud
por lo vivido
me ha dado gustado volver a tu espacio
y ver cuánto has escrito en estas ausencias mías.
Un fuerte abrazo, Salvador y qué alegría verte de nuevo.

con todo respeto,

ligiA
 
Saludos Salvador!
Qué grato volver a encontrar
tus excelentes versos
estos evocadores de aquellos tiempos
recuerdos maravillosos que vienen
y nos dejan llenos de nostalgias
pero también gratitud
por lo vivido
me ha dado gustado volver a tu espacio
y ver cuánto has escrito en estas ausencias mías.
Un fuerte abrazo, Salvador y qué alegría verte de nuevo.

con todo respeto,

ligiA
Mil gracias, querida Ligia por esta calurosa bienvenida a mi regreso.
Celebro que estas letras hayan resultado agradables a tus ojos.
Yo también estoy muy contento de verte en mis espacios.
Con un grande y fraternal abrazo.
Salvador.
 
Recuerdo fugaz

Casi como la llama de una vela,
a veces diminuta y titilante,
llega para quedarse algún instante
la imagen que persiste de mi abuela.

Y en esa vibración de la candela
se escucha algún perol burbujeante,
el guiso va esparciéndose humeante
y está sobre el mantel limpio, de tela.

También recuerdo oler en el verano
el cuenco que servía de aceitunas
y el plato de embutidos y de queso.

Y luego una caricia de su mano
con unas advertencias oportunas
del río y sus peligros, con un beso.

Salvador, que tendrán o habrán tenido las abuelas......magnífico el homenaje, un aire de frescura sobre mi rostro infantil
 
Recuerdo fugaz

Casi como la llama de una vela,
a veces diminuta y titilante,
llega para quedarse algún instante
la imagen que persiste de mi abuela.

Y en esa vibración de la candela
se escucha algún perol burbujeante,
el guiso va esparciéndose humeante
y está sobre el mantel limpio, de tela.

También recuerdo oler en el verano
el cuenco que servía de aceitunas
y el plato de embutidos y de queso.

Y luego una caricia de su mano
con unas advertencias oportunas
del río y sus peligros, con un beso.

Hermosa composición... Su pluma plasma con gran fervor esos momentos. Los recuerdos siempre serán buenos ,cuando nos causan una sonrisa o un suspiro.

Un placer leerle, poeta.
Saludos cordiales desde mi florido Prado!!!
 
Hermosa composición... Su pluma plasma con gran fervor esos momentos. Los recuerdos siempre serán buenos ,cuando nos causan una sonrisa o un suspiro.

Un placer leerle, poeta.
Saludos cordiales desde mi florido Prado!!!
El placer será siempre mío de recibirla en este espacio, estimada Letrasenmiprado.
Muy agradecido por el amable comentario.
Con un muy cordial y afectuoso saludo.
Salvador.
 

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