• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Relaciones-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Desprecian los grandes símbolos

árbol luz ciénaga corrupta desastre estelar

y aman los suplicios de las moscas en su

particular avance. Desdeñan siempre

la parte ofrecida, el junco hermoso, la pelea

de gallos que ofrenda el amanecer a algunos.

Unen por antonomasia los hijos de Belcebú

contradiciendo normas magistrales de belleza

preternatural, e igualan las rosas que maldicen

al invierno. Comen de la mano de los agentes oficiales,

y sacrifican al viento, los senderos milagrosos

de las gentes sencillas y abrumadas por el mosto.

Conversan con la luna cuando se recitan versos

y se merienda al aire libre, y hay entre ellos, una

bolsa llena de cáscaras de tomate, y una silla de ruedas

prevista.

Hay colecciones de náufragos que asisten perplejos

a sus bodas en el océano, y un camión insistente

que mira de reojo a las canciones del porvenir.

Las casetas inundadas, los barrios degradados,

por la pobreza, la mezquindad, o el orgullo, dinamitados,

estallan en sus células cuando de palabras se trata

e incendian en las noches de agosto su tergiversadora conversación.

Rumian su dicha con palanganas y buscan su terciopelo

en los largos ríos fluviales, sangre que resuelven en misteriosos

orificios de cal y llanto.

Bruscamente apetecidos los vómitos escancian su oxígeno pestilente

mientras en la niebla, avanzan grupos con cansancio de años.

Deleznables ministerios del sueño, todo está definitivamente

perdido! En los barros, y en los lechos acuosos, mirad sí,

vuestro rostro invadido por orugas.

©
 
Desprecian los grandes símbolos

árbol luz ciénaga corrupta desastre estelar

y aman los suplicios de las moscas en su

particular avance. Desdeñan siempre

la parte ofrecida, el junco hermoso, la pelea

de gallos que ofrenda el amanecer a algunos.

Unen por antonomasia los hijos de Belcebú

contradiciendo normas magistrales de belleza

preternatural, e igualan las rosas que maldicen

al invierno. Comen de la mano de los agentes oficiales,

y sacrifican al viento, los senderos milagrosos

de las gentes sencillas y abrumadas por el mosto.

Conversan con la luna cuando se recitan versos

y se merienda al aire libre, y hay entre ellos, una

bolsa llena de cáscaras de tomate, y una silla de ruedas

prevista.

Hay colecciones de náufragos que asisten perplejos

a sus bodas en el océano, y un camión insistente

que mira de reojo a las canciones del porvenir.

Las casetas inundadas, los barrios degradados,

por la pobreza, la mezquindad, o el orgullo, dinamitados,

estallan en sus células cuando de palabras se trata

e incendian en las noches de agosto su tergiversadora conversación.

Rumian su dicha con palanganas y buscan su terciopelo

en los largos ríos fluviales, sangre que resuelven en misteriosos

orificios de cal y llanto.

Bruscamente apetecidos los vómitos escancian su oxígeno pestilente

mientras en la niebla, avanzan grupos con cansancio de años.

Deleznables ministerios del sueño, todo está definitivamente

perdido! En los barros, y en los lechos acuosos, mirad sí,

vuestro rostro invadido por orugas.

©

Excelentes versos, con esa imprescindible, crítica social... muy bien trabajados versos, y substanciosas metáforas.
Un placer empaparse de tu arte con las palabras, amigo Ben, enhorabuena. Un abrazo, y el ferviente deseo de que tengas felices días.
 
Desprecian los grandes símbolos

árbol luz ciénaga corrupta desastre estelar

y aman los suplicios de las moscas en su

particular avance. Desdeñan siempre

la parte ofrecida, el junco hermoso, la pelea

de gallos que ofrenda el amanecer a algunos.

Unen por antonomasia los hijos de Belcebú

contradiciendo normas magistrales de belleza

preternatural, e igualan las rosas que maldicen

al invierno. Comen de la mano de los agentes oficiales,

y sacrifican al viento, los senderos milagrosos

de las gentes sencillas y abrumadas por el mosto.

Conversan con la luna cuando se recitan versos

y se merienda al aire libre, y hay entre ellos, una

bolsa llena de cáscaras de tomate, y una silla de ruedas

prevista.

Hay colecciones de náufragos que asisten perplejos

a sus bodas en el océano, y un camión insistente

que mira de reojo a las canciones del porvenir.

Las casetas inundadas, los barrios degradados,

por la pobreza, la mezquindad, o el orgullo, dinamitados,

estallan en sus células cuando de palabras se trata

e incendian en las noches de agosto su tergiversadora conversación.

Rumian su dicha con palanganas y buscan su terciopelo

en los largos ríos fluviales, sangre que resuelven en misteriosos

orificios de cal y llanto.

Bruscamente apetecidos los vómitos escancian su oxígeno pestilente

mientras en la niebla, avanzan grupos con cansancio de años.

Deleznables ministerios del sueño, todo está definitivamente

perdido! En los barros, y en los lechos acuosos, mirad sí,

vuestro rostro invadido por orugas.

©
Desahogo y critica donde los espacios perdidos van invadiendo como
un vendaval de sensaciones prendidas de desilusion, bellissimo.
saludos amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba