Flor de Lys
Poeta adicto al portal
Fuimos,
un efímero y bello momento
que quisimos alargar en el tiempo.
Un instante,
en la eternidad de los besos
que un día nos dimos.
Una ilusión,
perdida entre palabras que nunca dijimos,
entre anhelos que nunca tuvimos.
Reminiscencias de un tiempo perdido...
Y es ahora,
cuando el albor del día me sonríe,
que más te echo de menos,
que más necesito tus besos.
Querría gritar tu nombre,
esperando que lo oyeras
y acudieras a la dulce miel de mis labios.
Deseando que nuestras miradas
se cruzasen y se perdieran
en el infinito del mar de tus ojos.
Despertar sintiendo el abrigo de tu abrazo....
Sentimientos desbordados al rozar tu piel
y sentir como tu cuerpo
se estremece entre mis manos.
Gemidos ahogados por el deseo y el placer
que envuelven tus caricias...
Sensaciones tatuadas en mi piel,
que abrigan el deseo de tu mirada,
de tus manos...de ti
Saudade de aquellos tiempos
en que nos quisimos,
y que juntos compartimos;
amaneceres entre sabanas de seda
y despertares divinos.
Y tú...
tan resiliente en tu mundo perdido.
Y yo...
tan nefelibata en el mio.
un efímero y bello momento
que quisimos alargar en el tiempo.
Un instante,
en la eternidad de los besos
que un día nos dimos.
Una ilusión,
perdida entre palabras que nunca dijimos,
entre anhelos que nunca tuvimos.
Reminiscencias de un tiempo perdido...
Y es ahora,
cuando el albor del día me sonríe,
que más te echo de menos,
que más necesito tus besos.
Querría gritar tu nombre,
esperando que lo oyeras
y acudieras a la dulce miel de mis labios.
Deseando que nuestras miradas
se cruzasen y se perdieran
en el infinito del mar de tus ojos.
Despertar sintiendo el abrigo de tu abrazo....
Sentimientos desbordados al rozar tu piel
y sentir como tu cuerpo
se estremece entre mis manos.
Gemidos ahogados por el deseo y el placer
que envuelven tus caricias...
Sensaciones tatuadas en mi piel,
que abrigan el deseo de tu mirada,
de tus manos...de ti
Saudade de aquellos tiempos
en que nos quisimos,
y que juntos compartimos;
amaneceres entre sabanas de seda
y despertares divinos.
Y tú...
tan resiliente en tu mundo perdido.
Y yo...
tan nefelibata en el mio.
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