winamitta
Poeta recién llegado
He decidido renunciar al amor,
renunciar a las caricias,
a los besos tormentosos,
a los pensamientos incesantes
que retornan a una imagen,
a los brazos alargados
que guardan un cálido encuentro,
al brillo que provocan en los ojos
el contemplar tu cuerpo desnudo.
Renuncio a la pasión
de esos labios seductores,
a las mariposas que revolotean
en mi vientre cada que me dices te quiero,
a regalar cualquier suspiro
con solo decir tu nombre.
Renuncio a mis sentimientos
porque son un látigo sangriento,
la cruz de mis tormentos.
Corazón solo palpita para bombear sangre
no tienes ningún otro deber.
Renuncio a la poesía nacida y brotada
por la inspiración de una noche de amor
de pieles fusionadas y almas entremezcladas.
Estoy renunciando a amar a cualquiera
y a recibir cualquier sentimiento.
Ya no más, te despido de mi vida
porque no me haces falta.
Exilio al amor.
renunciar a las caricias,
a los besos tormentosos,
a los pensamientos incesantes
que retornan a una imagen,
a los brazos alargados
que guardan un cálido encuentro,
al brillo que provocan en los ojos
el contemplar tu cuerpo desnudo.
Renuncio a la pasión
de esos labios seductores,
a las mariposas que revolotean
en mi vientre cada que me dices te quiero,
a regalar cualquier suspiro
con solo decir tu nombre.
Renuncio a mis sentimientos
porque son un látigo sangriento,
la cruz de mis tormentos.
Corazón solo palpita para bombear sangre
no tienes ningún otro deber.
Renuncio a la poesía nacida y brotada
por la inspiración de una noche de amor
de pieles fusionadas y almas entremezcladas.
Estoy renunciando a amar a cualquiera
y a recibir cualquier sentimiento.
Ya no más, te despido de mi vida
porque no me haces falta.
Exilio al amor.