En este mundo sobran bocas y faltan manos,
la virginidad no llega a los trece,
y los niños juegan a ser hombres
hasta que el plomo les rompe los huesos.
Los que juran proteger matan inocentes,
y en otros países cortan piernas a los ladrones,
mientras un ladrón mayor
les roba desde el palacio con traje limpio.
Prometen progreso,
pero solo saben caminar en círculos,
llevándonos siempre al mismo precipicio.
Aquí la piel es motivo de guerra,
los jóvenes aprenden a robar antes que a leer,
y el país que se cree un dios
está hecho de inmigrantes,
con más cuerpos durmiendo en calles
que manos sosteniendo un trabajo digno.
Te matas estudiando,
te partes el lomo para sacar buenas notas,
y descubres que sin dinero
eres invisible.
Todo se mueve con billetes manchados,
todo se compra,
todo se vende.
Para el pobre no hay futuro,
solo cadenas y migajas.
El mundo está gobernado por monos con corbata,
parásitos que se postulan para engordar,
saqueando lo poco que tienen a
los que nunca han tenido nada.
Mienten, sonríen,
se disfrazan de pueblo,
nos prometen justicia, pan y trabajo,
y cuando ganan
nos entierran con las mismas manos que saludamos.
Y sí, también somos culpables,
porque seguimos votando
por los mismos verdugos
que afilan el cuchillo con nuestra propia sangre.
-Dior
la virginidad no llega a los trece,
y los niños juegan a ser hombres
hasta que el plomo les rompe los huesos.
Los que juran proteger matan inocentes,
y en otros países cortan piernas a los ladrones,
mientras un ladrón mayor
les roba desde el palacio con traje limpio.
Prometen progreso,
pero solo saben caminar en círculos,
llevándonos siempre al mismo precipicio.
Aquí la piel es motivo de guerra,
los jóvenes aprenden a robar antes que a leer,
y el país que se cree un dios
está hecho de inmigrantes,
con más cuerpos durmiendo en calles
que manos sosteniendo un trabajo digno.
Te matas estudiando,
te partes el lomo para sacar buenas notas,
y descubres que sin dinero
eres invisible.
Todo se mueve con billetes manchados,
todo se compra,
todo se vende.
Para el pobre no hay futuro,
solo cadenas y migajas.
El mundo está gobernado por monos con corbata,
parásitos que se postulan para engordar,
saqueando lo poco que tienen a
los que nunca han tenido nada.
Mienten, sonríen,
se disfrazan de pueblo,
nos prometen justicia, pan y trabajo,
y cuando ganan
nos entierran con las mismas manos que saludamos.
Y sí, también somos culpables,
porque seguimos votando
por los mismos verdugos
que afilan el cuchillo con nuestra propia sangre.
-Dior