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Rezo a una rosa inconclusa

Riolita

Poeta adicto al portal
Soy el trashumante,
y soy el que aguarda, confuso,
a la luz de los sahumerios,
el petricor de tus pechos.

Inhalo al pasar
el vaho secreto.
En los condimentos.
Condensado.

En vano sueñan los búhos en tu pelo.
La noche pesa
sus racimos en tu espalda.

Y escucho crecer tu acento
en la ceniza
de violines quemados
como se escucha crecer
el río o un largo silbido.

Afuera el trueno
abrirá las violáceas
ventanas de la ipomea.

El alcohol de tus piernas
sofocando
el pulso de los templos.

¡Ciérrame los ojos con un poema!

-es demasiado
tarde para un atajo-
dijo la flor entre tus labios.
 
Última edición:
Muy surrealista por lo tanto yo le otorgo sensualidad y aunque también sentí algo raro como una oración de despedida a tu amada pero me inclino por la vida ...
un placer leerte
Saludos
 
Soy el trashumante;
el que aguarda,confuso,
a la luz de los sahumerios;
el petricor de tus pechos.

Inhalo al pasar.
El vaho secreto.
En los condimentos.
Condensado.

Sueñan los búhos en tu pelo.
La noche pesa
sus racimos en tu espalda.

Escucho crecer tu acento
en la ceniza
de violines quemados
como se escucha crecer
el río o un largo silbido.

Afuera el trueno
abrirá las violáceas
ventanas de la ipomea.

El alcohol de tus piernas
sofoca
el pulso de los templos .

Ciérrame los ojos con un poema!

Es demasiado
tarde para un atajo
dijo la flor entre tus labios.
Maravilla, de maravillas, he quedado ciega por el deslumbramiento, ¿A donde podré ir sin dejar de mirarte?
 
Soy el trashumante;
el que aguarda,confuso,
a la luz de los sahumerios;
el petricor de tus pechos.

Inhalo al pasar.
El vaho secreto.
En los condimentos.
Condensado.

Sueñan los búhos en tu pelo.
La noche pesa
sus racimos en tu espalda.

Escucho crecer tu acento
en la ceniza
de violines quemados
como se escucha crecer
el río o un largo silbido.

Afuera el trueno
abrirá las violáceas
ventanas de la ipomea.

El alcohol de tus piernas
sofoca
el pulso de los templos .

Ciérrame los ojos con un poema!

Es demasiado
tarde para un atajo
dijo la flor entre tus labios.
Una oratoria final que teje sentidos de despedida en ese baño donde se derraman
sentimientos fluidos de un ansia pasional. momentos para recordar los posibles
efectos de una entrega trenzada. me ha gustado muchho. saludos de luzyabsenta
 
Soy el trashumante,
el que aguarda,confuso,
a la luz de los sahumerios,
el petricor de tus pechos.

Inhalo al pasar
el vaho secreto.
En los condimentos.
Condensado.

Sueñan los búhos en tu pelo.
La noche pesa
sus racimos en tu espalda.

Escucho crecer tu acento
en la ceniza
de violines quemados
como se escucha crecer
el río o un largo silbido.

Afuera el trueno
abrirá las violáceas
ventanas de la ipomea.

El alcohol de tus piernas
sofoca
el pulso de los templos .

Ciérrame los ojos con un poema!

Es demasiado
tarde para un atajo
dijo la flor entre tus labios.
Una despedida para alguien especial.
Profundas líneas.

Saludos
 
Soy el trashumante,
y soy el que aguarda, confuso,
a la luz de los sahumerios,
el petricor de tus pechos.

Inhalo al pasar
el vaho secreto.
En los condimentos.
Condensado.

En vano sueñan los búhos en tu pelo.
La noche pesa
sus racimos en tu espalda.

Escucho crecer tu acento
en la ceniza
de violines quemados
como se escucha crecer
el río o un largo silbido.

Afuera el trueno
abrirá las violáceas
ventanas de la ipomea.

El alcohol de tus piernas
sofoca
el pulso de los templos.

¡Ciérrame los ojos con un poema!

-Es demasiado
tarde para un atajo-
dijo la flor entre tus labios.
Qué buen poema, compañero Riolita. Esa hipnótica sucesión de lienzos como significantes del deseo es inmejorable.
Muy grata experiencia la lectura.
Te dejo mis cordiales saludos.
 
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