Heriberto Bravo
Poeta recién llegado
Cuando se ama con tanta energía,
con tanta ternura,
que nuestra alma de amor languidece
absorta y confusa
y los años parece que vuelan
sin norte, sin brújula,
nos sentimos volatilizados
y andar como péndulos
del sol a la luna.
Nuestro cielo se cubre de estrellas
no obstante la bruma
que a las alas del viento se prende
como caperuza,
sin que logre ocultar los fulgores
por donde circula,
anegada la dulce esperanza,
prendida al suspiro
que en llanto se muda.
Llantos son de los ojos amantes
resueltos en lluvia,
lagrimillas que apenas resbalan
por nuestras mejillas
que tiemblan y dudan...
con tanta ternura,
que nuestra alma de amor languidece
absorta y confusa
y los años parece que vuelan
sin norte, sin brújula,
nos sentimos volatilizados
y andar como péndulos
del sol a la luna.
Nuestro cielo se cubre de estrellas
no obstante la bruma
que a las alas del viento se prende
como caperuza,
sin que logre ocultar los fulgores
por donde circula,
anegada la dulce esperanza,
prendida al suspiro
que en llanto se muda.
Llantos son de los ojos amantes
resueltos en lluvia,
lagrimillas que apenas resbalan
por nuestras mejillas
que tiemblan y dudan...
Heriberto Bravo Bravo