ANAPLUCHINSKY
Poeta asiduo al portal
Su cola sigue moviendo
a pesar de ser anciano
con su nariz siempre fria responde siempre a su amo.
Juntos pasan muchas horas
a la orilla de aquel lago
cuyas aguas saben mucho
de este perro abandonado
que cuando era un cachorro
hace como quince años
un muchacho sin piedad
lo ató con furia a un gran árbol.
Sus ojos estaban tristes
su cara, llena de barro
hasta que un día un buen hombre
extendiéndole sus manos
le acaricio la cabeza
y su negro y bello manto.
Hoy son dos grandes amigos
nadie podrá separarlos.
a pesar de ser anciano
con su nariz siempre fria responde siempre a su amo.
Juntos pasan muchas horas
a la orilla de aquel lago
cuyas aguas saben mucho
de este perro abandonado
que cuando era un cachorro
hace como quince años
un muchacho sin piedad
lo ató con furia a un gran árbol.
Sus ojos estaban tristes
su cara, llena de barro
hasta que un día un buen hombre
extendiéndole sus manos
le acaricio la cabeza
y su negro y bello manto.
Hoy son dos grandes amigos
nadie podrá separarlos.
Última edición: