I
El romance del viento
es una voz eterna
que se pierde en senderos
con sus dulces cadencias.
Es la voz del silencio
que acaricia las hierbas,
el amor hecho verso
en las noches serenas.
Es llanto y es recuerdo
cuando arrecia la niebla,
es aroma de incienso
de las cosas ya muertas.
II
La tarde está de espejos
de la naturaleza
y sus brillos son, besos
que despiertan quimeras.
Se oye cantar a céfiro
en las áureas praderas,
es canto dulce y viejo
que acicala la tierra.
Con los brazos abiertos
y olor a hierba fresca,
deja besos serenos
sobre las sementeras.
¡Cómo danza el abeto
con la canción añeja,
con los blancos luceros
y con la luna llena!
III
Y el romance del viento,
es una voz eterna
que nos viene del cielo
a llevarse las penas
pues el paso del tiempo
a veces no nos llega
y caemos en nuestros
instantes de tristeza.
Mi alma tiene pena
y al viento se la entrego
para ver si la lleva,
lejos, lejos...muy lejos.
Luis
El romance del viento
es una voz eterna
que se pierde en senderos
con sus dulces cadencias.
Es la voz del silencio
que acaricia las hierbas,
el amor hecho verso
en las noches serenas.
Es llanto y es recuerdo
cuando arrecia la niebla,
es aroma de incienso
de las cosas ya muertas.
II
La tarde está de espejos
de la naturaleza
y sus brillos son, besos
que despiertan quimeras.
Se oye cantar a céfiro
en las áureas praderas,
es canto dulce y viejo
que acicala la tierra.
Con los brazos abiertos
y olor a hierba fresca,
deja besos serenos
sobre las sementeras.
¡Cómo danza el abeto
con la canción añeja,
con los blancos luceros
y con la luna llena!
III
Y el romance del viento,
es una voz eterna
que nos viene del cielo
a llevarse las penas
pues el paso del tiempo
a veces no nos llega
y caemos en nuestros
instantes de tristeza.
Mi alma tiene pena
y al viento se la entrego
para ver si la lleva,
lejos, lejos...muy lejos.
Luis
Última edición: