Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los ojos del animal eran raramente poseídos:
el brillo extraño destilaba la extraña luminosidad
de dos piedras preciosas encantadoras.
Los felinos suelen serlo, y se diría, orgullosos...
Parecía apaciguado en su buscado descanso,
su pequeña cola era un simple rabo.
Despreciaba la comida, solo la observaba.
Comía lento y a disgusto,
nadie le osaba reproches y daba mala impresión.
Su velocidad era sideral, como sus saltos.
Rompì lanzas con él y lo use como blanco de caza.
el brillo extraño destilaba la extraña luminosidad
de dos piedras preciosas encantadoras.
Los felinos suelen serlo, y se diría, orgullosos...
Parecía apaciguado en su buscado descanso,
su pequeña cola era un simple rabo.
Despreciaba la comida, solo la observaba.
Comía lento y a disgusto,
nadie le osaba reproches y daba mala impresión.
Su velocidad era sideral, como sus saltos.
Rompì lanzas con él y lo use como blanco de caza.