SABOR A TI.
El chocolate se enfría…,
sobre anillos concéntricos de ilusiones
navega tu imagen entre mi taza.
Universos paralelos desprendiendo de su boca
el crujir de un sentimiento,
que embriaga mis neuronas
con su delirante perfume de canela.
Estrepitoso como un río azul de vías lácteas
y suave como el deseo contendido en las nubes
de miradas con las que bebo tu néctar,
al lamer la magnitud de tu sombra
repleta de giros infinitos.
Libidinosos y desorbitados gozos,
navegando sedientos
entre el manjar ebrio de tu cuerpo,
mientras cada uno de mis latidos
se estremece sobre el borde del precipicio
de un…
–Te quiero.
¡¡¡UUUUUAAAUUUU!!!, ¡¡Qué bonito!!. El contenido, el fondo, la sustancia, es de lo más romántico, amoroso, dulce, tierno, que pueda leerse en un poema de amor, aderezado con su pátina de luminosa sensualidad en un verbo exquisito, fino, elegante.
Ese verbo empleado, amén de elegante, es rico, alto, culto. La distribución de los versos de distintas extensiones, perfecta.
Los ritmos de acento y entonación, adecuados, lo que, junto a la palabra destilada, y a las maravillosa metáforas, otorgan al poema de una musicalidad y eufonía que es delicia para el oído al ser declamado. El desarrollo, impecable, y el cierre, genial.
Por todo ello, yo, aquí y ahora, hinco rodilla en tierra y te rindo pleitesía, pues este poema la merece, como la merece la hermosa y elevada poetisa de cuyo corazón y pluma ha surgido.
Besos, preciosa flor allende los mares, besos en alas de los vientos.
P.D. Para hacer honor a mi condición de incorregible e irredento enamorado de todo lo dulce y femenino, jajajajaja..... a esa Diosa de la imagen...¿me la podrías enviar como regalo de Navidad?, JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA