Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Oh salve, santo rey y gran maestro!,
¡patrón de la Altanera Cofradía!,
imploro a vuestra gran sabiduría
que le pongáis holganza a mi cabestro.
En cuanto a componer no soy muy diestro,
supongo que es cuestión de mi torpeza,
por tanto acudo a vuestra gran alteza
rogando corrijáis lo que parece
en vez de un buen versar un martes trece,
carente de un asomo de belleza.
Belleza que demuestra su excelencia
en la culta exegesis que me hacéis,
al pie de mis oprobios, que leéis
con grata y salerosa displicencia.
Os ruego a vuestra testa más paciencia,
quien quita y os remede a lo postrero,
aunque a decir verdad tanto prefiero
andar la procesión bien distanciado
no vaya a ser que en cargo a mi pecado
me hagáis ser como vos: "Rey Altanero".
¡patrón de la Altanera Cofradía!,
imploro a vuestra gran sabiduría
que le pongáis holganza a mi cabestro.
En cuanto a componer no soy muy diestro,
supongo que es cuestión de mi torpeza,
por tanto acudo a vuestra gran alteza
rogando corrijáis lo que parece
en vez de un buen versar un martes trece,
carente de un asomo de belleza.
Belleza que demuestra su excelencia
en la culta exegesis que me hacéis,
al pie de mis oprobios, que leéis
con grata y salerosa displicencia.
Os ruego a vuestra testa más paciencia,
quien quita y os remede a lo postrero,
aunque a decir verdad tanto prefiero
andar la procesión bien distanciado
no vaya a ser que en cargo a mi pecado
me hagáis ser como vos: "Rey Altanero".
Última edición: