elisabet s.
Poeta fiel al portal
Se hizo la noche,
en mi mañana gris
Se encogía el latido
con las palabras formadas.
Brusquedad en el vacío,
se separaba el alma entre el abismo.
La violeta de tú mirada,
raspaba el silencio inocuo.
Tendidos en la espesa oscuridad,
las caricias ya no hablaban
los versos deslizantes,
absorbían los fluidos del cuerpo.
Se hizo la noche,
en mi tristeza
Cómo un látigo que aprieta,
caía una lágrima rozando vientos
que desgastaban crujiendo,
entre ecos, el lamento.
La luna imitaba
lo que fue un día el cielo,
azul intenso, fuerza abismada ilusionada.
Se trastocaban los sueños.
Se hizo la noche,
en el suelo de mi silencio
Que atormentaba el reflejo
de nuestro espejo,
rompiendo los besos en trozos
para convertirlos en polvo barrido.
Se hizo la noche,
en mi inconsciente
Agrietando en el hondo de la nostalgia,
entre melancolía,
surgía la llama que se apagaba
congelando ilusiones formadas,
se desvanecían en el hueco
de mi pupila azul gastada.