Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se me cayeron al plato las razones para no amarte
como la piel de estas patatas que ahora pelo;
tuvieron un otoño repentino y sin anclajes,
un corto desvestir la sombra ante la luna llena,
cremallera abierta del horizonte al fuego
donde todo es principio de ceremonia única.
Se fueron golondrinas en su emigrar al negro,
dejándonos los nidos donde se acaricia el alma
con su calor en juego,
sin ningún deseo de estandartes de guerra
que ondeen al viento.
Se me cayeron al plato las razones para no amarte
y entre mis dedos las huellas
imborrables
de tus dedos.