María Rentería
Luna en Acuario.
La luz lunar revela tu presencia,
amada serpiente de plata.
Te muestras bella, blanca y sinuosa,
albeada por la incandescencia.
¿De dónde proviene tal brillo?
Brillo que hiere los ojos,
explosivo,
como de estrella de neutrones.
Proviene del calor de mi corazón,
que te ama sin lógica,
de forma gratuita
y sin razón.
Ven a mí,
amada serpiente,
elévate hasta mi celestial
y nocturna figura,
del amor de mi corazón bebe...
¡queda henchida!
Enciéndete una vez más
en mi fuego,
desciende por mi columna,
baja por mi redonda cintura...
y en un grito de placer
desciende otra vez al valle.
Deslízate entre las montañas
llevando contigo mi brillo,
mi memoria,
mi aliento febril y sediento:
el amor de mis entrañas.
amada serpiente de plata.
Te muestras bella, blanca y sinuosa,
albeada por la incandescencia.
¿De dónde proviene tal brillo?
Brillo que hiere los ojos,
explosivo,
como de estrella de neutrones.
Proviene del calor de mi corazón,
que te ama sin lógica,
de forma gratuita
y sin razón.
Ven a mí,
amada serpiente,
elévate hasta mi celestial
y nocturna figura,
del amor de mi corazón bebe...
¡queda henchida!
Enciéndete una vez más
en mi fuego,
desciende por mi columna,
baja por mi redonda cintura...
y en un grito de placer
desciende otra vez al valle.
Deslízate entre las montañas
llevando contigo mi brillo,
mi memoria,
mi aliento febril y sediento:
el amor de mis entrañas.