Arkhazul
Poeta que considera el portal su segunda casa
amor
no escondas
la mano
con la que alguna vez
me ofreciste
tu aterido corazón
la mano
con la que alguna vez
me ofreciste
tu aterido corazón
las lágrimas
nunca brotan solas
y tu ausencia
es un jardín
de sal
en el que mis niñas mueren
nunca brotan solas
y tu ausencia
es un jardín
de sal
en el que mis niñas mueren
si tan sólo
fuera eterno
como la piedra
de tu pecho
horadaría
con el llanto de mi sangre
esa montaña de silencio
para volver a escucharte
decir te amo
fuera eterno
como la piedra
de tu pecho
horadaría
con el llanto de mi sangre
esa montaña de silencio
para volver a escucharte
decir te amo
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