darkneside
Poeta recién llegado
Si te llamé, no pienses que mi ánimo es sombrío,
fue que al repasar mi agenda, al anochecer,
tu número descubrí, y en mi pecho un rocío,
recordé el amor que en ti llegué a poseer.
Con el móvil en la mano, trémulo, te llamaba,
intentando un saludo, sin mayor intención,
ahogando en mi pecho el amor que reclamaba,
cedí a la nostalgia, en busca de comprensión.
Si te llamé, quizás fue un desvarío momentáneo,
agradezco tu indulgencia si te molesté,
aceptar que la soledad me hizo más vulnerable,
fue difícil, pero en tu recuerdo, hallé.
Así fue, con el teléfono en mano, te buscaba,
aferrado al recuerdo que me dejó tu amor,
cautivo de la nostalgia, el corazón me atrapaba,
al ver tu número, suspiraba con fervor.
Si te llamé, no pienses que el pesar me abate,
ni que mi alma, desolada, susurra tu nombre,
te invito a que, quizás, en un desliz, me hables,
y el eco de tu voz alivie este dolor que me asombre.
fue que al repasar mi agenda, al anochecer,
tu número descubrí, y en mi pecho un rocío,
recordé el amor que en ti llegué a poseer.
Con el móvil en la mano, trémulo, te llamaba,
intentando un saludo, sin mayor intención,
ahogando en mi pecho el amor que reclamaba,
cedí a la nostalgia, en busca de comprensión.
Si te llamé, quizás fue un desvarío momentáneo,
agradezco tu indulgencia si te molesté,
aceptar que la soledad me hizo más vulnerable,
fue difícil, pero en tu recuerdo, hallé.
Así fue, con el teléfono en mano, te buscaba,
aferrado al recuerdo que me dejó tu amor,
cautivo de la nostalgia, el corazón me atrapaba,
al ver tu número, suspiraba con fervor.
Si te llamé, no pienses que el pesar me abate,
ni que mi alma, desolada, susurra tu nombre,
te invito a que, quizás, en un desliz, me hables,
y el eco de tu voz alivie este dolor que me asombre.