José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres más que mi compañera
eres mi pasión, una antorcha
encendida en mi corazón
que me lleva a la deriva sin remisión
Un barco sin timón, unas veces
naufraga, otras no; depende del
sentido del viento de mi alado
Señor, que es quien dirige los
designios de la embarcación.
No conozco ni proa, ni popa.
ni a babor ni a estribor
que esas palabras son de piratas
y te roban el corazón como un cuervo
a un carnero abandonado en el cañón.
Las corrientes de mi Dios me guiará
hacia islas exóticas, mares esmeralda
inmensas playas
para desatar la pasión de mi
desangelado amor.
No miraré atrás porque veré tormentas,
bajeles de otros tiempos
compañeros de fatigas
que se quedaron sin su flor
y hoy deambulan como las nubes
al son del viento y con temor
Todas estas cosas sueño contigo
en mi habitación, ando perdido
como Robinson Crusoe en su isla de la pasión
y allí quisiera encontrarme contigo corazón
eres mi pasión, una antorcha
encendida en mi corazón
que me lleva a la deriva sin remisión
Un barco sin timón, unas veces
naufraga, otras no; depende del
sentido del viento de mi alado
Señor, que es quien dirige los
designios de la embarcación.
No conozco ni proa, ni popa.
ni a babor ni a estribor
que esas palabras son de piratas
y te roban el corazón como un cuervo
a un carnero abandonado en el cañón.
Las corrientes de mi Dios me guiará
hacia islas exóticas, mares esmeralda
inmensas playas
para desatar la pasión de mi
desangelado amor.
No miraré atrás porque veré tormentas,
bajeles de otros tiempos
compañeros de fatigas
que se quedaron sin su flor
y hoy deambulan como las nubes
al son del viento y con temor
Todas estas cosas sueño contigo
en mi habitación, ando perdido
como Robinson Crusoe en su isla de la pasión
y allí quisiera encontrarme contigo corazón
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